Sirios y palestinos abocados a la reconciliación por Israel
La intransigencia israelí parece haber posibilitado una reconciliación sirio-palestina en la capital jordana, tras el ofrecimiento de amistad del presidente sirio, Bachar al Asad, al líder palestino, Yaser Arafat.
AMAN.----- La intransigencia israelí parece haber posibilitado una reconciliación sirio-palestina en la capital jordana, tras el ofrecimiento de amistad del presidente sirio, Bachar al Asad, al líder palestino, Yaser Arafat.Asad selló la oferta de reconciliación a los palestinos al mostrarles su total apoyo en el discurso que pronunció hoy durante la sesión inaugural de la Cumbre Arabe que se celebra en Amán y, esta misma noche, tiene previsto reunirse con Arafat.Las tensiones entre Arafat y las autoridades de Damasco datan de hace dos décadas, cuando los palestinos adquirieron un gran protagonismo en el Líbano, excesivo en opinión del entonces presidente sirio, el fallecido Hafez al Asad, padre del actual gobernante."Ofrecemos las manos a nuestros hermanos palestinos y les decimos que estaremos tras ellos y haremos todo lo posible en apoyo de la causa palestina", recalcó Asad ante los gobernantes de los otros 21 países de la Liga Arabe y observadores internacionales que acuden a la Cumbre, entre ellos el secretario general de la ONU, Kofi Annan.Garantizó, asimismo, su firme respaldo a los gobernantes palestinos hasta la recuperación de sus territorios ocupados por Israel, incluido Jerusalén Oriental, el retorno de todos los refugiados a su tierra y la constitución de un Estado independiente.El ministro de Información de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Abed Ruboh, respondió de inmediato a las manifestaciones del gobernante sirio, y recalcó que "nos alegramos de las declaraciones del presidente Asad, que anuncian un nuevo capítulo en las relaciones sirio-palestinas".El encuentro entre Asad y Arafat de esta noche será la primera reunión de trabajo entre ambos, tras la breve conversación que mantuvieron en junio del pasado año, cuando el líder palestino acudió a los funerales de Hafez al Asad.También será la primera reunión no protocolaria de Arafat con un jefe de Estado sirio desde 1982, cuando mantuvo un encuentro con Hafez al Asad.En 1982, tras la segunda invasión israelí del Líbano, los grupos guerrilleros palestinos, que habían llegado a crear un poder paralelo en territorio libanés, fueron expulsados de ese país con Yaser Arafat a la cabeza.Hafez al Asad rompió entonces con Arafat y su grupo, Al Fatah, el principal de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y recogió en su país a numerosas facciones palestinas armadas de la oposición.Las diferencias entre ambos aumentaron en 1993, cuando Arafat, en nombre de la OLP, firmó con Israel los acuerdos de paz de Oslo, por los que se creó la ANP y la Autonomía Palestina.Damasco acusó entonces al líder palestino de ignorar un pacto previo no escrito entre los árabes, alcanzado durante la Conferencia de Madrid para la Paz en Oriente Medio en octubre de 1991, en el que acordaron no llegar a tratados unilaterales con Israel.Siria ha mantenido desde entonces el apoyo a diez grupos opositores radicales palestinos, entre ellos el integrista Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS), opuestos a los acuerdos de Oslo.Sin embargo, cuando Siria, con el patrocinio de EEUU, reanudó en diciembre de 1999 las negociaciones de paz con Israel, rotas desde casi cuatro años antes, obligó a las facciones palestinas con sede en Damasco a dejar de promover la lucha armada y pasar a la acción política para acomodarse a la nueva situación."La reconciliación entre Asad y Arafat se une a otras bazas de los árabes y supone un aviso para los gobernantes israelíes de que no podrán seguir manipulando el juego de las negociaciones de paz", dijo a EFE un diplomático árabe asistente a la Cumbre.El diplomático aludía a la práctica llevada a cabo por Israel en los últimos tres años, en los que, alternativamente, ha dado más o menos importancia a las negociaciones de paz con los sirios o con los palestinos, en su opinión "para mantenerlos enfrentados".




