Grandes pérdidas en Argentina y cierran frigorificos por aftosa
Argentina intenta asimilar las pérdidas económicas que traerá aparejada la aparición de un nuevo brote de fiebre aftosa, mientras se conocen los primeros cierres de frigoríficos que concentraban sus ventas en mercados extranjeros.
Por Hernán Di BelloBUENOS AIRES.------ Argentina intenta asimilar las pérdidas económicas que traerá aparejada la aparición de un nuevo brote de fiebre aftosa, mientras se conocen los primeros cierres de frigoríficos que concentraban sus ventas en mercados extranjeros."Si no se toman medidas urgentes, la industria exportadora de carne va a la quiebra", dijo hoy a EFE el gerente de la Unión de la Industria Cárnica de Argentina (UNIDA), Guillermo González.La crisis desatada por la aparición de la enfermedad ha desembocado en una sucesión de prohibiciones a la importación de carne vacuna argentina por parte de la mayoría de los países que tradicionalmente han sido el destino de estos productos.La primera consecuencia directa de las restricciones comerciales fue el cierre de un antiguo e importante frigorífico de la ciudad de Mar del Plata (400 kilómetros al sur de Buenos Aires) que exportaba el 70 por ciento de su producción a la Unión Europea (UE), Estados Unidos, Canadá, Chile y Brasil.El establecimiento Sadowa, que faenaba 7.000 vacunos al mes y facturaba 45 millones de dólares anuales, daba trabajo a 300 personas."Pero este problema puede dejar en la calle a entre 8.000 y 10.000 personas que trabajan en la industria frigorífica de exportación, además de causar una importante pérdida económica", advirtió González.El destino de la producción de Sadowa y otros frigoríficos del sector son precisamente los mercados que han anunciado su decisión de prohibir la importación de carnes argentinas después de que las autoridades sanitarias locales reconocieron que existen focos de aftosa en el país.La reaparición de la enfermedad en un país que fue declarado libre de aftosa sin vacunación por la Organización Internacional de Epizootías, en mayo del año pasado, ha venido siendo denunciada por asociaciones de productores agropecuarios en los últimos meses.Pero el gobierno sólo reconoció la existencia de un foco en la provincia de Buenos Aires, la mayor productora de ganado del país, el pasado martes, y al día siguiente identificó otros dos en las provincias de Córdoba y La Pampa.El gerente de UNIDA estimó que las pérdidas económicas por el cierre de los principales mercados de exportación "rondarán los 450 millones de dólares anuales".El asunto fue tratado hoy en una reunión que el secretario de la Producción, Víctor Savanti, de quien depende el área de ganadería, mantuvo con representantes de las cuatro entidades que agrupan al sector exportador de carne vacuna."Un problema es la mercadería que estaba viajando a distintos destinos y no puede ingresar, y otro es cómo las autoridades sanitarias apagan este incendio y se recupera la credibilidad del país", explicó González.El empresario atribuyó la crisis al "mal manejo de la aparición de un foco de aftosa" por parte del gobierno y dijo que "el tema en sí no es preocupante, porque se soluciona con algo tan simple como la vacunación"."En un marco en el que el problema central es el llamado mal de las 'vacas locas', Argentina, que está libre de esa enfermedad, debe reaccionar en forma rápida y aprovechar las oportunidades que tiene en el 90 por ciento de los mercados internacionales", consideró.A su vez, la Unión de Cámaras de Comercio Extranjeras y Binacionales, que agrupa a 23 países, manifestó su "preocupación por las recientes medidas que perjudican las exportaciones de carnes".Argentina, que tiene más vacas que habitantes, cuenta con una cabaña calculada en unos 50 millones de cabezas. Es el cuarto exportador de carne vacuna del mundo, con unos volúmenes que se acercan a los 5.600 millones de dólares anuales.Desde las numerosas entidades que representan a este sector productivo surgieron críticas por el "tardío" reconocimiento del gobierno sobre la existencia de brotes de aftosa y reclamaciones de "acciones inmediatas" para evitar la pérdida de los mercados europeos y norteamericanos.Asimismo, un grupo de dirigentes políticos de la oposición presentó hoy una denuncia ante la justicia contra el ex secretario de Agricultura Antonio Berhongaray por haber dicho que "todos sabían" que había brotes de aftosa en el país, pero que no se informó para evitar pérdidas económicas.El último brote del virus se produjo en agosto del año pasado, cuando las autoridades argentinas detectaron bovinos con anticuerpos de la enfermedad en su territorio y señalaron a Paraguay como el responsable.




