Mutismo de Washington tras bombardeo británico-estadounidense contra Irak
La administración del presidente estadounidense George W. Bush mantuvo silencio frente las repercusiones diplomáticas del ataque aereo británico-
WASHINGTON.----La administración del presidente estadounidense George W. Bush mantuvo silencio frente las repercusiones diplomáticas del ataque aereo británico-estadounidense contra Irak el viernes y las amenazas de represalias lanzadas por Bagdad.Pese al mutismo de Washington, el ataque británico-estadounidense contra radares y puestos de comando confirmó que Medio Oriente representa un desafío a la política exterior de la nueva admnistración en Washington, según analistas locales en Estados Unidos.Bush no hizo la menor alusión a los ataques durante su audición radial semanal, sino que la dedicó a explicar planes para disminuir la pre;to de educación.Ni el Pentágono ni el departamento de Estado hicieron comentarios sobre la de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, visitó al presidente en su rancho cercano a Crawford, Texas, para presentarle su reporte diario sobre seguridad nacional.El ataque fue una operación de "rl ataque."Este es un hecho bastante rutinario, y apunta a asegurar que nuestros pilotos estén seguros" en la zona de operaciones sobre Irak, aseguró Rice.La asesora evitó contestar preguntas a propósito del momento en que se realizaron los ataques, coincidente con la visita de Bush a su homólogo mexicano Vicente Fox, el primer viaje del republicano al extranjero como presidente. También se negó a informar si Arabia Saudita -un aliado regional clave durante la Guerra del Golfo- había sido consultado previo a las operaciones.Además, los ataques ocurrieron a una semana de que el secretario de Estado estadounidense Colin Powell inicie una gira de cinco días por Medio Oriente.Los ataques, contra blancos situados a pocos quilómetros de Bagdad, se planificaron de forma de evitar instalaciones civiles, informó el Pentágono, tal vez anticipándose a reacciones internacionales desfavorables."Todos estos blancos fueron elegidos por su específica separación de blancos no militares", afirmó el director adjunto del comando mayor de las fuerzas estadounidenses, el general Gregory Newbold, el viernes a la prensa.Bush "y su secretario de Estado ahora están obligados a reevaluar la política estadounidense hacia Medio Oriente y tomar decisiones rápido", opinó la especialista regional de la American University de Washington, Mary Jane Deeb.Los ataques aereos del viernes dejaron un saldo de dos muertos y más de 20 heridos entre los iraquíes, entre ellos algunos niños, según el Ministerio de Salud de Irak.La operación fue el primer ataque aereo estadounidense al norte de la zona de exclusión aerea al sur de Irak desde diciembre de 1998, y recibió la condena de numerosos gobiernos de Medio Oriente y generó manifestaciones contra Estados Unidos en Jordania y los territorios palestinos además de en el propio Irak.Hussein y sus asesores discutieron este sábado "medidas militares" en represalia al ataque, informó la agencia oficial de noticias iraquí INA.Rusia, Francia, Noruega, Pakistán, India y Turquía son algunos de los países que criticaron la acción militar.




