Internet, arma del racismo y la intolerancia, según Mary Robinson
La utilización de Internet y la creciente globalización son factores cada vez más importantes en la difusión del racismo y la intolerancia en el mundo, declaró la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson, en la apertura del Foro Internacional contra la intolerancia, el antisemitismo y la xenofobia, el lunes en Estocolmo.
ESTOCOLMO, - La utilización de Internet y la creciente globalización son factores cada vez más importantes en la difusión del racismo y la intolerancia en el mundo, declaró la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson, en la apertura del Foro Internacional contra la intolerancia, el antisemitismo y la xenofobia, el lunes en Estocolmo.Internet "se tranforma, en las manos de algunos, en un arma para el racismo", que difunde "mensajes de odio y prejuicios", declaró Robinson ante cerca de 450 delegados de 40 países, reunidos durante dos días por iniciativa del primer ministro sueco, Goeran Persson."Debemos vigilar el efecto contagioso de esos mensajes y buscar los medios para hacer que las compañías de alta tecnología y los medios de comunicación se impliquen más en la lucha contra el racismo", señaló."Como en otros aspectos de nuestra existencia, la globalización tiene también consecuencias" en el racismo, añadió, subrayando que la criminalidad transfronteriza, como el tráfico de seres humanos, estaba aumentando y que "los movimientos de poblaciones conducían a menudo a un aumento de la xenofobia".Por ello, Europa "podría y debería hacer algo más" para combatir el racismo, explicó Robinson.Destacando la creciente popularidad de los partidos de extrema derecha, la alta comisionada denunció el aumento general de la intolerancia de cara a los extranjeros y la aparición de actitudes racistas "en lugares donde no era tan marcado en el pasado así como en sociedades prósperas donde los medios de subsistencia están garantizados".Robinson criticó también a los dirigentes europeos que dan la espalda a los inmigrantes mientras los niveles de natalidad bajan y el continente necesitaría más habitantes, aunque sólo fuera por "su vitalidad económica".Fueron "en el mejor de los casos, prudentes, y en el peor, hostiles, en su actitud frenta a los refugiados y quienes solicitan asilo", consideró.Goeran Persson abrió la conferencia llamando a los gobiernos europeos a preocuparse por los problemas que afectan a los gitanos, cuya población es estimada en un millón de personas."La persecución de los gitanos hizo de ellos los miembros más marginados de la familia europea", aseguró el primer ministro sueco."Incluso cuando los problemas de pobreza en aumento, la frustación y la violencia llevaron a los gitanos a huir de sus propios países, pocos países abrieron sus puertas a esos refugiados", añadió."El fracaso de los gobiernos en erradicar el desempleo de masas, en hacer compartir la prosperidad y el crecimiento, en reducir la pobreza y las diferencias sociales, y en erradicar la corrupción y el crimen organizado llevaron a los individuos a desconfiar de la democracia", aseguró.




