Ecuador pide prisión para capitán y dueños del buque de Galápagos
El gobierno de Ecuador pidió la detención preventiva del armador, capitán y tripulación del buque "Jéssica", que encalló hace 9 días frente a la isla San Cristobal, en las Galápagos, y presentó una demanda judicial contra los propietarios del tanquero, que provocó un derrame de carburante, informó el Ministro del Medio Ambiente, Rodolfo Rendón.
QUITO/PUERTO BAQUERIZO MORENO, Galápagos --- El gobierno de Ecuador pidió la detención preventiva del armador, capitán y tripulación del buque "Jéssica", que encalló hace 9 días frente a la isla San Cristobal, en las Galápagos, y presentó una demanda judicial contra los propietarios del tanquero, que provocó un derrame de carburante, informó el Ministro del Medio Ambiente, Rodolfo Rendón.El "Jéssica" provocó un derrame de al menos 600 tonealdas de combustible que amenaza al archipiélago de las Galápagos, declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1978 por la UNESCO. Este miércoles, la marea negra llegó a la isla de Santa Cruz, la segunda más grande del archipiélago.En declaraciones a la AFP la noche del miércoles, Rendón sostuvo que presentó ante el presidente de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil (suroeste), Félix López, una demanda contra los propietarios del "Jéssica" y pidió la prisión preventiva en contra del capitán, los tripulantes, y el armador."He presentado una demanda contra los autores, cómplices y encubridores del derrame de combustible en las islas Galápagos". declaró Rendón, quien indicó que este jueves viajará a Puerto Baquerizo Moreno, la capital de la isla San Cristobal, frente a la cual está encallado desde hace nueve días el Jéssica.El capitán Terquino Arévalo y 13 miembros de la tripulación del buque fueron arrestados, había informado previamente el almirante Gonzalo Vega, director general de la Marina Mercante (Digmer).En la demanda, Rendón plantea que se escuche en testimonio al capitán Arévalo, y al representante de la compañía Acotromar -propietaria del navio averiado- Gualberto Arcos, cuyo paradero se ha convertido en todo un misterio.Arévalo, quien tiene una matrícula de Patrón de a bordo de altura, grado que le permitía capitanear al "Jéssica", fue puesto a órdenes del jefe de la Segunda Zona Naval con sede en Puerto Baquerizo Moreno, había informado Vega, quien no obstante no precisó el sitio donde estaban detenidos el capitan y los 13 tripulantes."Arévalo permanecerá bajo arresto y no podrá dar ningún tipo de declaraciones a la prensa nacional o internacional", dijo Vega al señalar que el capitán primero tendrá que rendir testimonio ante el jefe de la Segunda Zona Naval.El comandante de la Armada Nacional, vicealmirante Fernando Donoso, declaró esta noche a la AFP que se han iniciado las correspondientes investigaciones y dijo que se impondrán las sanciones a quienes resulten responsables del siniestro que amenazó con causar una catástrofe en el biosistema de las Galápagos.Donoso añadió que el "Jéssica" tenía todos los papeles en regla, incluídos los permisos para navegar y transportar el combustible a las Galápagos. "Incluso tenía un seguro hasta por 10.000 dólares", precisó el jefe de la Armada.La marea negra formada por el escape de carburante del "Jéssica" llegó el miércoles temprano a la isla Santa Cruz, informó a la AFP el director del Parque Nacional Galápagos, Eliecer Cruz.Cruz dijo que la mancha alcanzó las playas de Bahía Tortuga, un sitio poblado por iguanas terrestres y marinas, algunos lobos marinos, albatros, pelícanos y otras aves, pero no por las famosas tortugas Galápagos que dan su nombre al archipiélago, ubicado a 1.000 km al oeste de Ecuador en el Océano Pacífico.Las Galápagos están formadas por 13 islas, 17 islotes y 47 cayos rocosos donde habitan unas 10.000 tortugas gigantes. Estos reptiles anidan principalmente en la isla La Isabela, la mayor del archipiélago, y la isla San Fernandina, localizadas bastante lejos del lugar donde se produjo el siniestro.El gobernador local, Fabián Parra, informó a la AFP que un total de siete toneladas de combustible fueron evacuadas este miércoles de Bahía Tortuga, y señaló que "aparentemente ningún animal resultó afectado" en esa zona.La marea negra había tocado el lunes a la isla Santa Fe, a 30 millas de San Cristóbal, y el martes el cayo rocoso de Plaza (13 hectáreas), donde se ha establecido que van los lobos marinos para curarse de heridas cuando sostienen riñas o son atacados por otros animales.Rendón aseguró más temprano que "no ha habido catástrofe ecológica" y admitió que solo 42 animales, entre lobos marinos, pelícanos, gaviotas, albatros y piqueros de patas azules, "han sido manchados por el petróleo", pero dijo que "todos han sido oportunamente atendidos por veterinarios y socorristas" que recorren las distintas costas en busca de animales afectados.Reconoció que hasta el momento "han muerto solo cuatro pelícanos".El subdirector del Parque Nacional Galápagos, Diego Bonilla, dijo a la AFP que los daños ocasionados por el derrame de las 600 toneladas de combustible son mitigables y no alcanzarán el nivel de catástrofe ecológica que se temía.Tanto Cruz como Rendón admitieron que el martes en la noche se produjo un nuevo derrame de petróleo por una segunda fisura que apareció en el casco del "Jéssica", pero el ministro afirmó que éste "fue oportunamente controlado"."La cantidad que se derramó en esta ocasión no alcanzó los 1.000 galones", afirmó Rendón tras señalar que se desconoce la cantidad de petróleo que aún permanece en los tanques del buque, mientras el grupo de expertos estadounidenses que opera en el lugar buscaba extraer todo el combustible de la nave.Dijo que algunos estimativos indicaban que habría aún en el Jéssica unos 15.000 galones de carburante.En tanto, la ayuda internacional comenzaba a llegar a Galápagos. Rendón informó que ya se encontraban en las islas cuatro técnicos holandeses.Se ha anunciado la presencia de expertos de la Unión Europea (UE), especialistas que ayudarán a las autoridades ecuatorianas a minimizar el impacto y definir cómo se garantizará la recuperación de las áreas afectadas. Otros países como Alemania, Canadá, Colombia, Cuba, España, Francia, Gran Bretaña y Japón han anunciado aportes en personal técnico y dinero.




