Episcopado teme grave problema migratorio con Plan Colombia
La Iglesia Católica de Venezuela expresó que teme que la frontera con Colombia se convierta en un foco de conflicto debido a la eventual llegada masiva de refugiados por la aplicación del componente militar del Plan Colombia.
Caracas.--- La Iglesia Católica de Venezuela expresó que teme que la frontera con Colombia se convierta en un foco de conflicto debido a la eventual llegada masiva de refugiados por la aplicación del componente militar del Plan Colombia.El presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), Baltazar Porras, señaló hoy a la prensa extranjera en Caracas que, aunque la Iglesia venezolana no tiene una postura oficial con respecto al Plan Colombia, sus posibles repercusiones son una preocupación constante por lo que puede implicar para su país.El también arzobispo de Mérida dijo que la población venezolana que vive en los estados fronterizos con Colombia percibe el conflicto del vecino país de forma muy distinta al resto de los venezolanos."La movilidad de personas en la frontera es muy activa desde siempre y en los últimos años aún más", dijo el prelado, quien afirmó que un 10 por ciento de los venezolanos están emparentados con colombianos.Reconoció que la situación actual en la frontera de 2.219 kilómetros que comparten ambos países, donde actúan sin control guerrillas, narcotraficantes, paramilitares y delincuentes, "es difícil y supone un elemento de preocupación para las Iglesias venezolana y colombiana".En este sentido, representantes del episcopado de ambos países se reúnen periódicamente para analizar la situación de las migraciones forzosas, sobre todo por lo que tienen de desarraigo, y poder aplicar soluciones al problema social de las personas desplazadas.En cuanto a las discrepancias que mantiene con la Iglesia Católica el presidente venezolano, Hugo Chávez desde que llegó al poder hace dos años, Porras indicó que "hay sectores mediáticos que quieren hacer aparecer como una confrontación permanente la relación entre ambas instituciones", y agregó que "nosotros no estamos contra el Gobierno, sino junto a las personas".El arzobispo expresó que en el discurso de Chávez, con constantes expresiones alusivas a Jesús, el demonio y la Iglesia, "resulta bastante extraño la utilización de lo religioso en el debate político"."Uno de los elementos típicos de la posmodernidad es el sincretismo, y es como querer concentrar el poder humano y el divino a la vez con alusiones constantes a citas o capítulos bíblicos", señaló el prelado. Para el religioso, los cambios preconizados por la revolución "chavista" no son aún reales "y están por aplicarse", y para demostrarlo puso como ejemplo la lucha contra la corrupción, mal social que, a su juicio, ha crecido en los últimos tiempos."En la historia republicana de Venezuela se ha propugnado mucho por los cambios revolucionarios, y todavía no sabemos cuál es su contenido, porque se requiere algo más que una simple voluntad política para que no queden en cambios cosméticos", matizó.




