Semana decisiva para el futuro del proceso de paz de Colombia
Delegados del Gobierno colombiano y rebeldes de las FARC emprendieron una serie de diálogos formales tendientes a reactivar el plan de paz y suscribir un acuerdo de intercambio de combatientes enfermos, a diez días de que venza la vigencia legal de la 'zona de distensión' y en medio de llamados a evitar a toda costa la guerra total.
BOGOTA, - Delegados del Gobierno colombiano y rebeldes de las FARC emprendieron una serie de diálogos formales tendientes a reactivar el plan de paz y suscribir un acuerdo de intercambio de combatientes enfermos, a diez días de que venza la vigencia legal de la 'zona de distensión' y en medio de llamados a evitar a toda costa la guerra total.Los delegados de las partes se entrevistaron hoy en el área neutral del sur del país, en un ambiente que ellos mismos calificaron de "optimista" y que tuvo como telón de fondo la escalada que los paramilitares de ultraderecha lanzaron el 2 de enero en varias regiones campesinas, con un saldo de al menos 150 muertos.Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) congelaron el proceso de paz el 14 de noviembre pasado, alegando que las autoridades no combaten eficazmente a los escuadrones derechistas, y condicionaron su retorno a la mesa a que el Gobierno desarrolle políticas para "liquidar" a esos grupos.El portavoz y negociador de paz de las FARC, Raúl Reyes, dijo a los periodistas que el tema del paramilitarismo "sigue siendo un obstáculo grande para el proceso", aunque los rebeldes quieren "ver qué cosas se pueden hacer para darle fuerza a las negociaciones".A su vez, los delegados oficiales Luis Guillermo Giraldo y el general retirado José Forero coincidieron en que el objetivo de la reunión con los guerrilleros, el cual proseguirá este lunes, es el de "descongelar" las conversaciones de paz, emprendidas el 7 de enero de 1999.Giraldo dijo que este domingo se examinó un "pre-borrador" que una subcomisión del Gobierno y de la insurgencia elaboró el sábado y que contiene la respuesta oficial a la exigencia rebelde de combatir a los paramilitares, así como a la carta de 11 puntos que el máximo jefe de las FARC, Manuel Marulanda ('Tirofijo'), envió el viernes último a las autoridades.En esa carta, 'Tirofijo' propuso prorrogar indefinidamente la vigencia legal de la zona neutral, de 42.000 km2, y otros asuntos como condición para destrabar el proceso de paz. La desmilitarización del área terminará el próximo 31 de enero.Por su parte, el alto comisionado para la paz, Camilo Gómez, que este domingo se entrevistó por separado con el jefe de las FARC, indicó que la respuesta del Gobierno contiene una serie de propuestas para "relanzar" y agilizar el esquema de pacificación, suspendido en al menos seis ocasiones.Gómez se abstuvo de ahondar en las iniciativas, pero señaló que las mismas están orientadas a "acordar mecanismos que salvaguarden el proceso de paz y avanzar en los temas de interés del esquema y, obviamente, del país".El Gobierno y las FARC han manifestado en diversas ocasiones que la reactivación del proceso depende de la otra parte.Giraldo sugirió que el encuentro de la zona de distensión se podría prolongar más allá del lunes, debido a que "se necesita mucho tiempo para evacuar los temas contenidos en el 'pre-borrador', que subraya la decisión de las partes de resolver el conflicto por la vía negociada y cada parte deberá hacer concesiones".El enviado especial de la ONU para Colombia, el noruego Jean Egeland, que la semana se entrevistó con el presidente Andrés Pastrana y el sábado visitó a los jefes guerrilleros, señaló que los próximos diez días serán "decisivos" para el proceso de paz."Se puede elegir entre seguir adelante en este difícil camino hacia la paz, o se puede terminar, lo que sería, a mi juicio, terrible", declaró Egeland a la prensa.El diplomático dijo haberle reiterado a la dirigencia rebelde que "el sentir de la comunidad internacional es que se tiene que continuar el proceso de paz y que las partes deben negociar seriamente, en especial un acuerdo sobre los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario".El obispo de San Vicente del Caguán -el principal de los cinco municipios del área desmilitarizada-, Francisco Múnera, y otros prelados católicos también llamaron a las partes a volver a la mesa y a suscribir los acuerdos sustantivos incluidos en la agenda de negociación, a fin de "devolverle la credibilidad al proceso".




