El eventual conclave, una creacion de Juan Pablo II
Casi todos los cardenales que podrían participar de un eventual cónclave para elegir al sucesor de Juan Pablo II han sido "creados" (ése es el término vaticano) por el Papa actual.
CIUDAD DEL VATICANO.---Casi todos los cardenales que podrían participar de un eventual cónclave para elegir al sucesor de Juan Pablo II han sido "creados" (ése es el término vaticano) por el Papa actual.A lo largo de su pontificado, Juan Pablo II lleva designados a 117 de los 128 cardenales que tienen menos de 80 años, es decir que estarían en condiciones de elegir al nuevo Papa en un eventual cónclave.Pero, no por esto se puede decir que el actual colegio cardenalicio es un espejo del Papa polaco debido a que los purpurados son expresiones de iglesias y culturas muy distintas, aún cuando Europa es todavía el continente mejor representado.En el nuevo colegio cardenalicio, luego del anuncio de hoy sobre los futuros purpurados, entran menos funcionarios de la Curia Romana, los más estrechos colaboradores del Papa, que obispos con trabajo pastoral y ningún nuncio o embajador papal.Además, encuentran o recuperan un puesto en el exclusivo club de los cardenales países como Siria, Egipto, Ecuador, Honduras, Perú y Costa de Marfil.Europa es siempre el continente mejor representado con 60 electores, el 46,8 por ciento, mientras que Italia es el país con mayor número de cardenales, 24 electores y otros 17 purpurados que tienen más de 80 años y por lo tanto no tienen derecho a elegir al nuevo Papa.Estos números son muy importantes porque las nuevas reglas establecidas por Juan Pablo II indican que en el próximo cónclave se podrá tomar decisiones por mayoría absoluta y no por una mayoría súper especial de dos tercios, como ocurrió antes.Si un cónclave tuviera lugar ahora el peso de Europa, y dentro de ella de Italia, sería muy alto.Pero, en la realidad estos números suelen tener un valor relativo debido a que en los cónclaves anteriores las mayorías han atravesado las proveniencias geográficas aún cuando las personas sean naturalmente influidas por las culturas y formaciones análogas.Desde este punto de vista, el colegio cardenalicio que surge del anuncio de hoy del Papa y que será constituido el 21 de febrero con un solemne consistorio ofrece algunas novedades.Por primera vez entra un cardenal que oficialmente pertenece al Opus Dei, el peruano Juan Luis Cipriani, aún cuando "La Obra" fundada por el beato Escrivá de Balaguer contaba ya con varios amigos y favorecedores entre los purpurados.Pero, entran también tres jesuitas, el argentino Jorge Bergoglio, el italiano Roberto Tucci y el norteamericano Avery Dulles, con los cuales la Compañía de Jesús eleva a 8 el número de cardenales y es la orden religiosa mejor representada.Hay también algunas personalidades destacadas, que podrían tener un fuerte peso en un eventual cónclave, aún cuando no entren necesariamente en el reducido número de "papables".Una de esas personalidades es Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, figura eminente de la Curia pero sin específica experiencia pastoral.En los últimos tiempos, con excepción de Pío XII pero en tiempos de la segunda guerra mundial, los papas han sido siempre elegidos entre los obispos con experiencia en diócesis bajo el lema "el Papa debe ser un pastor".Los analistas observan con atención al alemán Walter Kasper, teólogo de fama, progresista moderado hoy ocupado en el diálogo ecuménico y con experiencia pastoral en su currículum.Entre los arzobispos, a menudo poco conocidos fuera de sus diócesis, se habla bien de monseñor Edward Egan, de Nueva York, y de monseñor Geraldo Majella Agnello, de San Salvador de Bahía, en Brasil.Hay que tener en cuenta, además, que el Papa tiene dos cardenales "in pectore" desde 1998, de los cuales se desconoce, naturalmente, la edad.




