Repudio nacional a las matanzas paramilitares que dejan 33 muertos
La ola de crímenes desatada en los últimos días por parte de las autodefensas de Carlos Castaño, cobró en las úlltimas horas cerca de 33 víctimas fatales en los departamentos de Sucre, Magdalena y Cesar, actos que llevaron al presidente Andrés Pastrana a condenarlos los hechos y afirmar que las matanzas están convirtiendo a la nación en "escenario de los sanguinarios y en el país que nadie quiere".
BOGOTA --- La ola de crímenes desatada en los últimos días por parte de las autodefensas de Carlos Castaño, cobró en las úlltimas horas cerca de 33 víctimas fatales en los departamentos de Sucre, Magdalena y Cesar, actos que llevaron al presidente Andrés Pastrana a condenarlos los hechos y afirmar que las matanzas están convirtiendo a la nación en "escenario de los sanguinarios y en el país que nadie quiere"."Aún no se dan cuenta de que, después de una guerra, nunca hay triunfadores y que con cada muerte violenta se asiste a la defunción no sólo de la víctima, sino de la suya propia", dijo el presidente Pastrana"La violencia, a mi juicio, no sólo conduce a la derrota de los caídos. Es también la derrota de la humanidad", agregó.La oficina de atención de desplazados de los Montes de María informó a Caracol Cartagena que la matanza de Ovejas, produjo el desplazamiento de cerca de 900 personas que se han ubicado en las cabeceras municipales de esa poblacióny el Carmen de Bolívar.Las administraciones de estos municipios advirtieron que no cuentan con recursos para atender a las familias de campesinos.En el corregimiento de Chengue en Ovejas, Sucre fueron asesinadas 28 personas por encapuchados que llegaron tumbando puertas y sacando a sus habitantes. Cinco de los28 muertos son menores de edad.Según las autoridades en comunicación con Caracol Sincelejo, hay diez desaparecidos, seis niños entres ellos., Los cerca de cien hombres de las autodefensas dieron a muerte a los labriegos usando no solo armas de fuego, sino elementos contundentes y machetes, y de acuerdo con los informes de los familiares, luego saquearon las humildes casas e incendiaron por lo menos 30 de ellas."Actuando como locos y amparados en la oscuridad, luego de cortar la electricidad, los paramilitares derribaron las puertas, sacaron por la fuerza a la gente de sus casas y luego de asesinar a machetazos y sin misericordia a 25 campesinos, incendiaron el pueblo", dijo la enfermera Noris Meriño López.Meriño contó que el ataque fue ejecutado por unos 50 hombres que portaban fusiles de asalto, vestían trajes de combate y lucían brazaletes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización que agrupa a los paramilitares.La mujer, que llegó huyendo al pueblo de Ovejas, a unos 30 kilómetros del lugar donde ocurrió la matanza, explicó que los atacantes reunieron en la plaza central del poblado a hombres, mujeres y niños."Ellos nos reunieron, comenzaron a decirnos que nos iban a matar a todos, que nosotros éramos guerrilleros", relató la enfermera en una entrevista telefónica.Luego, se conoció que en jurisdicción de Ciénaga , Magdalena, 3 campesinos fueron asesinados por un escuadrón armado .-Los pistoleros irrumpieron temprano en el caserío Sevillano y, tras derribar las puertas de varias viviendas, sacaron a los campesinos y los balearon en un lugar despoblado. Dos más se hallan desaparecidos.Las víctimas de esta masacre fueron identificadas como José Manga Cañas , Pedro Manuel Carrillo y Víctor AcostaLas autoridades y familiares de las víctimas -que laboraban en una finca bananera- dijeron desconocer qué grupo cometió la masacre, De acuerdo con la Policía, en la Ciénaga Grande y otras poblaciones del departamento de Magdalena operan escuadrones de las Autodefensas Unidas de Colombia y guerrilleros de las FARC y del ELN.Mientras tanto en Santa Marta fue asesinado el vicepresidente del sindicato de Loteros, del Magdalena, Aldo Tello Barragán, cuyo cuerpo fue encontrado en el sitio llamado El Manantial, zona turística de pozos colorados.Esta mañana, Caracol Valledupar informó de la muerte de tres campesinos en el corregimiento Los Corazones de esa capital del Cesar, en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta. Uno más está desaparecido y se teme que el hecho también haya sido cometido por los paramilitares.




