ANP e Israel saben reunión de el Cairo no acabará con violencia
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel son conscientes de que la reunión de sus altos mandos en El Cairo no resolverá el problema de la violencia en Cisjordania y Gaza de forma inmediata, pero la consideran imprescindible para frenar de forma paulatina su sangrienta trayectoria.
GAZA.---- La Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel son conscientes de que la reunión de sus altos mandos en El Cairo no resolverá el problema de la violencia en Cisjordania y Gaza de forma inmediata, pero la consideran imprescindible para frenar de forma paulatina su sangrienta trayectoria.Altos mandos de Israel y la ANP se reúnen hoy en El Cairo, bajo la mediación de estadounidenses y egipcios, con el objetivo de poner en práctica los acuerdos de la cumbre de Sharm el Sheij, celebrada a mediados de octubre en este balneario egipcio, para poner fin a la violencia.Sin embargo, israelíes y palestinos saben que se les ha acabado el crédito y la confianza mutua que sus respectivos organismos de seguridad se tenían y que, a partir de ahora, sólo los hechos tienen la palabra."De nuestra experiencia puedo decir que las palabras ya no convencen, ni las de (primer ministro Ehud) Barak, ni las de otros políticos israelíes. Lo único que ahora puede alentarme son los hechos en el terreno", dijo hoy Fadel Taabub, miembro de la Asamblea Nacional Palestina.Según Taabub, el actual primer ministro Ehud Barak es peor que Bejamin Netanyahu, su predecesor en el cargo, pese a que en su día la opinión pública palestina y la internacional acusaron a éste último de obstaculizar el proceso de paz."Netanyahu, por lo menos, nos dio la ciudad de Hebrón y acordó darnos un 3 por ciento más de tierras, pero desde que Barak está como jefe del Gobierno israelí no hemos obtenido nada de él, excepto una guerra", agregó el dirigente palestino.Por su parte, fuentes de los organismos israelíes de seguridad dijeron hoy que el líder palestino, Yaser Arafat, todavía no ha dado la orden a sus hombres para que interrumpan los ataques contra Israel, como prometió al presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, en su última reunión.Barak exige a la ANP que ponga fin a la violencia como condición para negociar un acuerdo de paz, pero los palestinos responden que, previamente, Israel debe acabar con su política de asesinatos y con el férreo estado de sitio en torno a las ciudades palestinas.Los organismos israelíes de seguridad hablan en ese sentido de una situación de "anarquía" en la ANP y consideran que Arafat ha perdido el control, por dar rienda suelta a una ola de violencia que satisface las necesidades políticas del momento.Las fuentes evaluaron que, desde el momento en el que el líder palestino imparta la orden de poner fin a los ataques antiisraelíes, se necesitarán dos o tres meses para controlar a las milicias de Al Fatah y otros tres o cuatro para volver a encarcelar a los militantes islámicos del HAMAS y Yihad, responsables de los últimos atentados.Pese a todo, los israelíes han depositado ciertas esperanzas en la reunión de El Cairo, que no comparten sus colegas palestinos."Si Israel cree que hemos venido a sacarle las castañas del fuego, están equivocados, primero que levanten el estado de sitio y pongan fin a los asesinatos de palestinos", dijo el jefe de la Policía Preventiva de la ANP, Jibril Rajuv, uno de los participantes en la reunión de El Cairo.




