Los mercados de libre comercio entran en dificultades
Ni los avances conseguidos en la Cumbre de Florianópolis consiguieron vencer la desilusión reinante en los integrantes del Mercado Común del Sur (Mercosur) al finalizar el año de su relanzamiento, en el que cumplió su noveno aniversario.
MONTEVIDEO .- Ni los avances conseguidos en la Cumbre de Florianópolis consiguieron vencer la desilusión reinante en los integrantes del Mercado Común del Sur (Mercosur) al finalizar el año de su relanzamiento, en el que cumplió su noveno aniversario."Cada país, aunque a veces por razones distintas, no oculta su descontento por lo que es hoy el Mercosur y por la lentitud con la que va cambiando", dijo a EFE un alto funcionario de la unión aduanera, cuya secretaría administrativa tiene sede en Montevideo.Según el diplomático, que pidió no ser identificado, "hoy en día tenemos un mercado común y una unión aduanera que se caracterizan por guerras comerciales y proteccionismo entre socios, la falta de instituciones comunitarias y la resistencia a crearlas"."Los acuerdos de establecer topes macroeconómicos comunes y de rebajar el Arancel Externo Común (AEC) logrados en Florianópolis han sido una grata sorpresa, suponen un gran paso adelante, pero quizás insuficiente y tardío", opinó.En la cumbre celebrada en esa ciudad del sur brasileño los días 14 y 15 de diciembre, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que integran el tercer mayor bloque comercial del mundo, y sus socios, Bolivia y Chile, fijaron metas comunes de disciplina fiscal a partir de 2002, con límites en materia de inflación, déficit del Estado y relación de deuda pública sobre Producto Interno Bruto.También acordaron bajar el AEC a partir del 1 de enero de 2001, pero en lugar de tres puntos porcentuales como habían fijado previamente, sólo medio punto.La desilusión quedó patente en la declaración del presidente uruguayo, Jorge Batlle, quien dijo que "mejor hubiese sido no rebajar nada y mantener las cosas como están" antes que "dar al mundo una mala señal".Los aranceles siguen siendo el principal obstáculo para la plena integración de Chile al Mercosur, que, tras haber pasado en 1999 una sucesión de crisis y conflictos entre sus socios como consecuencia del descalabro que supuso la devaluación del real brasileño, fue oficialmente relanzado durante el primer semestre de 2000.Mientras el AEC del Mercosur está ahora en un promedio de 14 por ciento, Chile irá bajando el suyo en forma progresiva desde el 9 por ciento actual hasta alcanzar el 3 por ciento en 2003.Resulta sintomático que el acuerdo automotor sellado en Florianópolis por los cuatro miembros y considerado el resultado más concreto del relanzamiento, prevea aumentar al 35 por ciento los aranceles de Argentina y Brasil aplican a las importaciones de vehículos de otras zonas del mundo.En Uruguay y Paraguay, ese arancel será del 23 por ciento.Entre los técnicos del Mercosur tampoco faltan las críticas por la lentitud de la puesta en marcha de los mecanismos para conseguir la proclamada convergencia macroeconómica, cuyos objetivos deberán ser alcanzados para el 2002 y que en el caso de Paraguay se aplazarían hasta el 2006.Fuentes oficiales uruguayas no aparentan ser tan pesimistas, aunque sí insisten en acelerar el proceso de integración para aprovechar el décimo aniversario del Mercosur, que se cumplirá en marzo de 2001, para negociar la creación de organismos supranacionales.También indican la necesidad de "superar los problemas de 'dumping' (competencia desleal) dentro del bloque para poder exigir juntos que países terceros los anulen".Por su parte, fuentes diplomáticas brasileñas en Montevideo no ocultaron su descontento porque es "cada vez más notorio" que hay miembros del Mercosur que "piensan más" en el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que en el bloque subregional."Parecería que para algunos de nuestros socios el Mercosur no es más que una embarazosa traba, cuya necesidad desaparecerá con el ALCA", señaló un diplomático brasileño.Además, a su juicio, "Argentina y Uruguay parecen envidiarle a Chile, que mientras declara su propósito de ingresar de pleno en el Mercosur, mantiene con Estados Unidos negociaciones por separado para concertar un tratado de libre comercio".




