España celebró el periodo de democracia más largo de su historia
España escribió este año un capítulo inédito en su historia, al cumplirse veinticinco años de una democracia nacida y consolidada con el reinado de Juan Carlos I, el periodo de libertades más largo jamás vivido por los españoles.
MADRID .- España escribió este año un capítulo inédito en su historia, al cumplirse veinticinco años de una democracia nacida y consolidada con el reinado de Juan Carlos I, el periodo de libertades más largo jamás vivido por los españoles.Un cuarto de siglo en el que España experimentó importantes transformaciones sociales y económicas, se incorporó plenamente en Europa, adquirió más peso en la política internacional y pasó de ser un país receptor a uno exportador de inversiones.Estos 25 años son "los más prósperos, de mayores mejoras y más excepcionales de la historia de España", a juicio del filósofo Julián Marías.Un periodo que echó a andar tras casi cuarenta años de dictadura con la muerte de Francisco Franco, el 20 de noviembre de 1975, y la proclamación, dos días después, de Juan Carlos I como Rey de España.Aquel 22 de noviembre, el joven monarca de 37 años anunció que comenzaba "una nueva etapa de la historia de España" y se proponía ser el Rey de todos los españoles."Creo que (ese objetivo) se consiguió y al cabo de los años se ha visto que el resultado no ha sido malo", dijo el Rey en una reciente entrevista con motivo de sus 25 años de reinado.En ella rememoró también el monarca la constitución en 1977 del primer parlamento elegido democráticamente y la sensación que tuvo de que allí "estaban las dos Españas y que era una España reconciliada", después de que el país viviera dividido entre vencedores y vencidos por la Guerra Civil (1936-1939).Aquel año de 1977 se celebraron unos comicios que supusieron no sólo el momento fundacional de la democracia, sino también la legitimación por los españoles del desmantelamiento, desde dentro, del régimen franquista.Fue a partir de esas elecciones, en las que el panorama político pasó del blanco y negro al tecnicolor, del silencio a la ebullición, con las que se puso en marcha la maquinaria que produjo cambios fundamentales de la sociedad española y que confirmó que el sistema de alternancia democrática en el poder funciona.En muy poco tiempo más se dio una nueva Constitución, el 6 de diciembre de 1978, España ingresó en la Alianza Atlántica (1981) y en la entonces Comunidad Europea (1986), y luego, en 1999, se embarcó con otros países europeos en el viaje que emprendió el euro.Mirando hacia el otro lado del Atlántico, España y México impulsaron la celebración de las cumbres iberoamericanas, la primera de las cuales, la celebrada en 1991 en la ciudad mexicana de Guadalajara, inauguró un foro de diálogo entre los jefes de Estado y de Gobierno de las dos orillas. El proceso de modernización del país sólo se vio amenazado seriamente el 23 de febrero de 1981, cuando un grupo de militares intentaron truncar el camino emprendido con un golpe de Estado fallido. España diseñó en este cuarto de siglo un mapa de las autonomías, la mujer se incorporó al mercado laboral y adquirió, al menos legalmente, los mismos derechos que los hombres, se legalizó el divorcio y parcialmente el aborto, y se eliminó la censura a la prensa.La economía, tras casi cuarenta años de autarquía franquista, se colocó a la altura de la de otros países industrializados, y hoy, con una de las mayores cotas de crecimiento, los españoles disfrutan de una renta "per cápita" de 12.500 dólares frente a los 2.625 dólares de hace 25 años.La inversión española en el exterior, destinada principalmente en países de América Latina, alcanzó en 1999 los 8,39 billones de pesetas (43.025 millones de dólares al cambio actual), un 176 por ciento más que en el año anterior.Parejo a los cambios sociales y políticos hubo también un resurgir de una cultura plural y abierta a todas las tendencias del arte y la literatura.Veinticinco años después, los avances sociales y la democracia están consolidados, pero se mantienen algunos de los problemas que acechaban entonces a la sociedad española, como es el caso del desempleo, cuyos índices superan la media europea, y otros se han enquistando con el tiempo, como el terrorismo.




