Confiscan una tonelada de cocaína en zona paramilitar
La policía colombiana confiscó una tonelada de cocaína en una zona selvática del norte del país donde operan paramilitares de ultraderecha y destruyó un laboratorio que producía 4.000 kilos mensuales de la droga.
BOGOTA ---- La policía colombiana confiscó una tonelada de cocaína en una zona selvática del norte del país donde operan paramilitares de ultraderecha y destruyó un laboratorio que producía 4.000 kilos mensuales de la droga.La operación antidrogas se realizó cerca a la Sierra Nevada de Santa Marta, en el departamento caribeño de Magdalena, una región donde operan ilegales escuadrones paramilitares que combaten con sangrientos métodos a la guerrilla izquierdista.El director de la Policía Antinarcóticos, general Gustavo Socha, explicó que la droga estaba empacada en bolsas de polietileno de un kilo cada una y que el cargamento, valorado en hasta 36 millones de dólares, iba a ser enviado a Estados Unidos.Colombia es considerada por las autoridades antidrogas de Estados Unidos como el primer productor mundial de cocaína, con unas 520 toneladas al año.Los grupos paramilitares y la guerrilla están implicados en actividades de narcotráfico, del que obtienen millonarios ingresos para financiar sus ejercitos, que combaten en medio del conflicto más prolongado del hemisferio y que dejó 35.000 civiles muertos en la última década, según autoridades de Bogotá y Washington.Socha señaló que el complejo cocalero que se destruyó en una operación en la que participaron unidades elite en helicópteros artillados, estaba formado por seis construcciones rústicas en medio de una selva espesa, lo que impedía que fuera detectado desde el aire.En la operación antidrogas fueron capturadas cuatro personas a las que se les decomisaron armas, dos vehículos todoterreno y equipos de comunicaciones.El Congreso de Estados Unidos aprobó en julio un paquete de ayuda, mayoritariamente militar, de 1.300 millones de dólares, para apoyar a este país sudamericano de 40 millones de habitantes en su lucha contra el narcotráfico en las selvas del sur controladas por la guerrilla izquierdista. La ayuda está destinada a destruir unas 60.000 hectáreas de hoja de coca y cientos de laboratorios para el procesamiento de la droga en los selváticos departamentos de Caquetá y Putumayo, como parte del denominado Plan Colombia, de 7.500 millones de dólares.Las autoridades colombianas han duplicado sus decomisos de cocaína en 2000 confiscando más de 70 toneladas de la droga.




