Multitudinario recibimiento al Boca Juniors en Buenos Aires
Una multitud que produjo un colapso de tráfico en las autovías y las calles recibió hoy en la capital argentina a los jugadores del Boca Juniors, que el pasado martes ganaron en Tokio la Copa Intercontinental al vencer 2-1 al Real Madrid.
BUENOS AIRES.--- Una multitud que produjo un colapso de tráfico en las autovías y las calles recibió hoy en la capital argentina a los jugadores del Boca Juniors, que el pasado martes ganaron en Tokio la Copa Intercontinental al vencer 2-1 al Real Madrid.El entusiasmo de los aficionados, que en muchos sectores de Buenos Aires y sus alrededores desbordaron las previsiones de la policía, hizo que el autobús de la delegación boquense tardara dos horas y veinte minutos en llegar desde el aeropuerto de Ezeiza al hotel en el que los futbolistas quedaron alojados.En el primer tramo del trayecto una caravana de vehículos acompañó a la plantilla -que viajó durante casi treinta horas entre Tokio y Buenos Aires-, cuyos miembros saludaron a millares de personas que les vitoreaban desde ambos costados del camino.Pero en el centro de la ciudad el autobús tuvo que detenerse en varias ocasiones ante el asedio de los hinchas, algunos movilizados en motocicletas y bicicletas y otros apostados desde temprano en sectores donde podían ver de cerca a los jugadores."Y ya lo ve, y ya lo ve, es para River que lo mira por TV", fue el cántico preferido de los hinchas -en alusión al acérrimo rival boquense-, que participaron en el recibimiento con millares de banderas con los colores azul y amarillo y todo tipo de objetos sonoros.También gritaban "dónde están, dónde están, esas gallinas (por los hinchas del River Plate) que alentaban al Real".El trayecto del autobús, con los consiguientes atascos y gestos de euforia de parte de los aficionados, fue transmitido en directo por varias cadenas de televisión.Uno de los momentos en que mayores dificultades encontraron los policías movilizados en motocicletas que acompañaban al autobús se produjo en la histórica Plaza de Mayo, donde una multitud impidió durante varios minutos que la delegación siguiera su marcha al grito de "dale campeón, dale campeón".En los alrededores del hotel, donde los jugadores se concentraron para jugar el domingo ante el San Lorenzo un partido clave para mantener su liderato del torneo Apertura, unos 3.000 hinchas tomaron posición varias horas antes que llegara la plantilla.El técnico del equipo, Carlos Bianchi, había pedido a los dirigentes que tomaran las precauciones necesarias para evitar el contacto de los aficionados con los futbolistas, debido a que "tienen que seguir concentrados", dijo.Un portavoz policial dijo a Efe que "era esperable que hubiera mucha gente en este recibimiento, pero la cantidad ha superado todas las previsiones".Mientras, el Boca Juniors puso a la venta hoy las entradas más caras para el encuentro del domingo, cuyos precios oscilan entre los 40 y los 100 dólares, y mañana venderá las denominadas populares, a 15 dólares.Los dirigentes creen que los boletos se agotarán rápidamente debido a que el equipo dará la vuelta olímpica antes del partido y celebrará con los hinchas la obtención del trofeo Intercontinental. "Habrá una gran fiesta, pero se trata de una sorpresa. No queremos adelantar nada todavía", dijo una fuente cercana a la directiva.El club anunció que los aficionados que viajaron a Japón entrarán gratis a "La Bombonera" y les ha reservado una de las posiciones privilegiadas del estadio.El Boca Juniors, que este año ganó los dos títulos de campeón más importantes a los que puede acceder un equipo sudamericano, la Copa Libertadores y la Intercontinental, sueña ahora con ganar el Apertura desde su posición de líder solitario.




