Castro critica a presidentes de El Salvador, España y México
El presidente cubano Fidel Castro calificó de "hipócrita" al mandatario salvadoreño Francisco Flores y dirigió fuertes señalamientos contra los gobiernos de España y de México, en un discurso este sábado ante 30.000 personas en Guisa, poblado de la oriental provincia de Granma.
LA HABANA.--- El presidente cubano Fidel Castro calificó de "hipócrita" al mandatario salvadoreño Francisco Flores y dirigió fuertes señalamientos contra los gobiernos de España y de México, en un discurso este sábado ante 30.000 personas en Guisa, poblado de la oriental provincia de Granma.España se comporta con "prepotencia" y México que está atado a sus compromisos con Estados Unidos, dijo Castro en un breve discurso leído en Guisa y trasmitido en directo por la televisión cubana.Sin particularizar, los señalamientos de Castro se extendieron también a los demás líderes iberoamericanos que aprobaron en su reunión de Panamá, el pasado 18 de noviembre, una condena a las actividades del grupo separatista vasco ETA.Castro sólo exculpó al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y al rey Juan Carlos de España.Cuba fue el único país iberoamericano que no se sumó a la condena contra ETA por considerar que la propuesta era excluyente de otras formas de terrorismo, lo que desató una insólita y agria discusión entre Castro y Flores en la sesión de trabajo de la X Cumbre Iberoamericana, cuyo tema principal fue la situación de la infancia en la región."Su hipócrita ponencia (la de Flores) sobre el terrorismo, fue previamente cocinada con el gobierno de España (...), cuya jefatura política se comporta con evidente inclinación a la prepotencia", dijo Castro.La propuesta, agregó Castro, "fue secundada de inmediato por (Ernesto Zedillo) el presidente de un México diferente, hoy regido por los intereses, los principios y los compromisos impuestos por el Tratado de Libre Comercio con su vecino del norte (Estados Unidos)"."Por afinidad neoliberal o por lo engañoso del tema, la propuesta (salvadoreña) recibió el apoyo de los demás (líderes iberoamericanos). Casi todos los allí reunidos (...) albergan ideas políticas, económicas y sociales muy distintas del pensamiento revolucionario y ético de nuestro pueblo heroico", dijo Castro.Castro fue más suave con el presidente venezolano Hugo Chávez, su amigo, quien también se sumó a la condena a ETA."El presidente Chávez, unitario, bolivariano y sinceramente revolucionario, se vio envuelto en un amargo y embarazoso dilema", dijo el líder cubano sobre su amigo venezolano."Su Majestad, el rey de España, hombre noble y siempre amistoso con Cuba, estaba más bien costernado", dijo Castro.




