Aumenta confusión en disputa presidencial de EEUU
Una oleada de complejas querellas legales profundizó el miércoles la confusión sobre el resultado de la elección presidencial de Estados Unidos, que ocho días después de realizada aún se disputan el republicano George W. Bush y el demócrata vicepresidente Al Gore.
TALLAHASSEE, EEUU.--- Una oleada de complejas querellas legales profundizó el miércoles la confusión sobre el resultado de la elección presidencial de Estados Unidos, que ocho días después de realizada aún se disputan el republicano George W. Bush y el demócrata vicepresidente Al Gore.En medio de demandas judiciales e intercambio de dardos entre republicanos y demócratas, el estado de la Florida continuó sin resolver el empantanamiento de su escrutinio, que decidirá al próximo presidente de la potencia mundialLa secretaria de Estado de la Florida, la republicana Katherine Harris, pidió a la Corte Suprema estatal suspender los recuentos manuales de sufragios en varios condados, pedidos por los demócratas.Con ese recuento en duda, las papeletas emitidas por votantes en ausencia en el exterior aún por ser escrutadas y enconadas batallas legales por delante, pasarán días antes de conocerse al ganador definitivo de los comicios presidenciales del martes 7.Resultados oficiales divulgados el martes dieron a Bush, gobernador del estado de Texas, una exigua ventaja de 300 sufragios sobre Gore en la Florida, cuyos 25 votos en el Colegio Electoral darán a uno u otro los 270 necesarios para ganar la presidencia.Con cifras tan apretadas y riesgos tan elevados, los demócratas deseaban un recuento manual en cuatro condados en que dominan, confiando en que ello habría de apuntalar a Gore. Pero el bando de Bush, que califica los recuentos manuales de subjetivos, se opuso a la medida.En un pliego de 11 páginas, la secretaria de Estado Harris pidió a la Corte Suprema de la Florida ordenar a los condados de Miami Dade, Broward y Palm Beach detener sus recuentos manuales de votos hasta que los tribunales decidan si pueden modificarse los resultados certificados en todos los condados de Florida.A la querella se unió posteriormente la campaña de Bush, en un intento de impedir que los recuentos deterioren la reducida ventaja de su candidato. CAMPAñA DE GORE ENTABLARA SU PROPIO PEDIDOHarris pidió también a la Corte Suprema designar a un tribunal de circuito del condado de Leon como "sede exclusiva" para cualquier procedimiento de desafío de las elecciones presidenciales.Al integrarse a las querellas haciendo cola ante el tribunal, la campaña de Gore dijo que pedirá a la Corte Suprema del Estado que resuelva, de manera expedita, el tema de los recuentos."Vamos a pedir a la propia Corte Suprema de Florida que resuelva cuestiones críticas", dijo el ex secretario de Estado Warren Christopher, delegado de Gore en la batalla.El asesor legal de Gore, David Boies, dijo que la petición de su campaña también pretende que la Corte Suprema de Florida fije un plazo "razonable" para la conclusión de todos los recuentos, agregando que esperaba que la turbulencia en torno a la aún indefinida elección termine en cuestión de días.El abogado de Bush, Theodore Olson, dijo que la campaña de Gore estaba divulgando un "grado cada vez más desesperado" de comunicados, medidas, querellas y esfuerzos en busca de prorrogar el resultado final de las elecciones."La campaña de Bush nada ha hecho para prolongar el proceso", dijo, "Eso es, simplemente, incorrecto".Mientras tanto, en Iowa, los republicanos consideran si pedirán un recuento de los votos emitidos en ese estado debido a que la ventaja de Gore sobre Bush se redujo significativamente el martes tras descubrirse un error en el condado Sioux.Los resultados oficiales a finales de la semana pasada mostraban que el demócrata Gore ganó en Iowa, y con ello sus siete votos del Colegio Electoral, por un margen de 5.121 de los 1,3 millones de votos emitidos, pero cuando el estado certificaba esos resultados, su ventaja se redujo a alrededor de 4.000.En Washington, legisladores de raza negra se unieron a la Asociación Nacional para el Progreso y el Bienestar de la Gente de Color, el mayor grupo de derechos civiles del país, para pedir a la procuradora general de Estados Unidos, Janet Reno, que investigue acusaciones de que votantes negros fueron discriminados en algunos recintos electorales de la Florida.Mostrando su frustración sobre la posibilidad de más demoras, el asesor de Bush y ex secretario de Estado James Baker preguntó: "¿Cuándo va a terminar esto?"




