Carrera de patentes de los genes humanos
La carrera por el control de la vida corre el riesgo de degenerar en una lucha hasta el último gen, mientras en el mundo se patentan cada mes más de 34.500 secuencias parciales o totales de genes humanos, según un estudio encargado por el diario británico Guardian.
LONDRES.-- La carrera por el control de la vida corre el riesgo de degenerar en una lucha hasta el último gen, mientras en el mundo se patentan cada mes más de 34.500 secuencias parciales o totales de genes humanos, según un estudio encargado por el diario británico Guardian.Al anunciado mapa del ADN, el código genético humano, desencadenó un verdadero asalto a la "propiedad" de la materia viviente.En menos de cinco meses tras la histórica apertura del "libro de la vida", las oficinas de patentes de los países más industrializados -sobre todo los europeos, Estados Unidos y Japón- están inundadas de pedidos procedentes de empresas privadas, universidades, entes sin fines de lucro y laboratorios de investigación.Según los datos de la organización independiente GeneWatch UK, que realizó el estudio para el Guardian, al final de la semana psada habían sido depositadas patentes sobre 161.195 genes humanos, el 27 por ciento más que los pedidos sobre 126.672 genes registrados en los 30 días precedentes.Las empresas de biotécnica sostienen que no pueden prescindir de las patentes para recuperar su inversión.En el futuro, comentan sin embargo las asociaciones que se oponen al monopolio sobre la vida, los investigadores deberán abrirse camino a través de una maraña de patentes y pagar licencias altísimas antes de poner a punto los medicamentos "milagrosos" prometidos por la reciente revolución genética."Es como si alguien comprar las calles de una ciudad y pidiera un peaje para atravesarla", comentó al Guardian Thomas Schweiger, vocero del Greenpeace alemán, actualmente empeñado en la lucha contra las patentes de genes humanos.La directora de GeneWatch UK, Sue Mayer, subrayó que los genes no son "invenciones": "Si las autoridades no examinan la cuestión de modo serio, si las reglas no cambian, dentro de pocos años estas informaciones básicas serán privatizadas".Para dar una idea de las proporciones del fenómeno, Mayer afirmó que la sola empresa francesa Genset ya pidió patentes de 36.083 secuencias de genes humanos. Los pedidos van desde genes que controlan el funcionamiento del corazón hasta los que determinan la formación de la piel.El Queen Elizabeth College de Dublín pidió la patente de un gen del ojo humano, la Universidad de Yale uno sobre el corazón que podría ser usado para tratar la hipertensión, la Universidad de Oregon otro sobre el corazón capaz de mantener el equilibrio de potasio en las células.Pero los pedidos de licencias van más allá de los genes humanos: la Universidad de York pidió una sobre el arroz, el gigante químico ICI una sobre el eucalipto.




