La 'Era Leão' en la selección brasileña comienza con el drama de Romario
La selección brasileña de fútbol inició este lunes una nueva era, al mando del entrenador Emerson Leão, y ya en la primera sesión de entrenamientos el plantel se vio enfrentado al primer problema: la exclusión del astro Romário, a causa de una contractura muscular.
SAO PAULO - La selección brasileña de fútbol inició este lunes una nueva era, al mando del entrenador Emerson Leão, y ya en la primera sesión de entrenamientos el plantel se vio enfrentado al primer problema: la exclusión del astro Romário, a causa de una contractura muscular.Romario fue dado de baja del seleccionado apenas dos días antes del crucial partido ante Colombia, por la décima fecha de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial del 2002, y Leão ya anunció al 'Animal' Edmundo, del club Santos, para reemplazarlo."Entiendo que Edmundo es un jugador que ya conoce lo que significa vestir la camiseta de la selección. También tiene su dosis de experiencia, y lo más importante es que perdemos un goleador y estamos convocando a otro. Apenas cambió el nombre", dijo Leão este lunes.En tanto, Romario evitó mencionar la convocatoria de su enemigo personal Edmundo, pero no dejó de arrojar sobre los hombros de su sustituto la responsabilidad por lo que ocurra con la selección."La selección está en una situación y en un momento en que necesita vencer. Si el entrenador piensa que éste jugador o aquél otro es el indicado para llevar el equipo a la victoria, solamente me resta ser hincha de la selección y esperar el triunfo y los tres puntos", dijo Romario, visiblemente abatido.Consultado si le deseaba suerte a su ex amigo con el seleccionado, Romario respondió secamente: "a él no le deseo nada. Le deseo suerte a la selección para el partido ante Colombia".El goleador, sin embargo, no ahorró elogios al entrenador: "Leão me llamó y me dijo que iba a anunciar que yo estaba excluido del equipo, y que además convocaría a Edmundo, y que sería el titular. El me dijo todo eso mirándome a los ojos, y eso me gusta. Esperaba eso de él", apuntó.La contractura muscular en el muslo izquierdo y la exclusión de Romario es apenas uno de los problemas que tiene Leão en su estreno como entrenador del seleccionado, y aún le falta saber con seguridad si tendrá condiciones de conducir al equipo desde el banco de suplentes.Leão fue suspendido hace dos semanas por el Tribunal de Justicia Deportiva (TJD) a raíz de una confusión con su equipo, el Sport de Recife (nordeste), y la sanción se vence apenas el jueves, un día después del partido contra Colombia.La Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) ya admitió que la sanción a Leão no se refiere a las eliminatorias, de modo que el entrenador podría conducir al equipo. Para el TJD la sanción se refiere a todos los partidos en el territorio brasileño, de modo que la incógnita continúa."Tengo que buscar la mejor forma de resolver este problema, siempre respetando la decisión del TJD. Creo que vamos a encontrar una solución antes del partido contra Colombia", se limitó a comentar Leão este lunes.Para el choque contra la selección cafetera, Leão también tendrá que decidir en qué posición jugará el astro Rivaldo, del FC Barcelona de España, para que pueda ser en el seleccionado tan eficiente como lo es en el club catalán."Voy a hablar bastante con Rivaldo para saber en qué sector del campo quiere jugar", dijo Leão, sugiriendo que no aceptará más las críticas por los malos desempeños de Rivaldo con la selección, siempre atribuidas a la posición del jugador en el terreno.Leão asumió la conducción de la selección brasileña con la misión de rescatar el equipo del atolladero futbolístico en que se metió bajo el mando Wanderley Luxemburgo, después de tropiezos en las eliminatorias sudamericanas y el fiasco en los Juegos Olímpicos de Sydney-2000, donde Brasil quedó eliminado en cuartos de final.Con los escándalos extrafutbolísticos que acabaron por sepultar el prestigio de Luxemburgo, la selección dejó de ser el sueño de consumo de los entrenadores brasileños: nada menos que tres profesionales rechazaron la oferta para asumir la conducción del conjunto nacional.




