Comenzó reactivación agrícola, con cultivos por contrato
.La agricultura escaló a los primeros puestos en la economía colombiana y se asomó como luz de esperanza para nutrir la reactivación con producción, rentabilidad, empleo y futuro, tras estar paralizada en los últimos diez años.
BOGOTA -.La agricultura escaló a los primeros puestos en la economía colombiana y se asomó como luz de esperanza para nutrir la reactivación con producción, rentabilidad, empleo y futuro, tras estar paralizada en los últimos diez años.Los resultados, a un mes de terminar el 2000, muestran un crecimiento cercano al 4.70 por ciento, atribuido por distintos medios privados y públicos de esta actividad, a la puesta en marcha del Programa de Oferta Agropecuaria (Proagro), que se ha convertido en la carta de vuelo de quienes han confiado en que con alimentos y trabajo habrá paz.Se alcanza así, gradualmente, una meta planteada por el presidente Andrés Pastrana, dentro de las estrategias de reactivación económica.Este año se han colocado 836.000 millones de pesos en crédito, de acuerdo con las cifras del Fondo Financiero Agropecuario (Finagro). El incremento de la superficie cosechada entre 1999 y el 2000, ha sido de 189.204 hectáreas. Esta iniciativa tuvo otra bandera: la compra de cartera a través del Programa de Recuperación Agropecuaria (Pran), administrado por Finagro.La estrategia consistió en comprar el volumen de esas deudas a la banca con un promedio de tasas de interés no superiores al 30 por ciento. Los agricultores recibirán financiación a diez años, con tres de gracia. "Tiene una serie de estímulos al agricultor, para que a partir del cuarto año, comiencen a cubrir sus obligaciones, pero con crédito para que vuelvan a cultivar", precisó el ministro Rodrigo Villalba."No condonamos deudas, porque esa es una cultura nociva y nada ejemplar; se trató de compensar esfuerzos con base en estímulos," dijo el Ministro al poner de relieve esta modalidad.La cifras muestran que se acogieron 37.000 productores, de todo el país, con una compra de cartera vencida por valor de 340.000 millones de pesos. La negociación comienza con los bancos acreedores el próximo miércoles.El Gobierno fundamenta el repunte agrícola en su plan estrella, Proagro, proyectado a perfilar la idea de las cadenas productivas, considerada por los expertos en planeación como la selección de los mejores productos.Se destacan entre las más importantes la línea avícola y porcícola, que agrupa maíz amarillo, yuca y soya. La cadena de oleaginosas, que involucra aceites y grasas; la del sector de lacteos; la de cacao y chocolates; la de horticultura; la forestal para industria de pulpa y papel y la de algodón con uno de los mejores índices de recuperación tanto para cultivadores como para la industria de textiles y confecciones.Los resultados están a la vista. Finagro no vacila en mostrar este producto como uno de los modelos con resultados: las principales textileras trabajan a tres turnos, como no lo hacían hace más de cinco años.CULTIVOS POR CONTRATOFinagro avala este modelo novedoso y efectivo. Participan en equipo, alcaldes, banqueros, asociaciones de cultivadores, comercializadores, y productores de insumos, entre otros.Una vez acuerdan quién hace de integrador (coordinador), se seleccionan los productos y se convoca a los cultivadores de acuerdo con su especialidad y su capacidad de siembra, en cada región, para luego presentarle el esquema de financiación a Finagro con certificación y prueba de que hay un comprador de la cosecha con base en la demanda que tendrá el producto seleccionado, las calidades requeridas por la industria, los precios, la forma de pago.Se integra, además, la tecnología con máquinas, tractores, equipos de fumigación, de riego, bombas, manejo de plagas y todos los insumos de cultivo en la misma zona.En cada localidad, el municipio hace aportes a este proyecto comunitario, según sus recursos o los del departamento, de tal manera que puedan responder por los insumos, la cosecha y el transporte hasta el punto de venta.El comprador con base en el convenio acepta suscribir un contrato de compra que lo registra en la Bolsa Nacional Agropecuaria y se pacta con el banco intermediario (Agrario, Ganadero, Cafetero) y la aceptación del respaldo de la operación se hace con el Fondo Agropecuario de Garantias (FAG), que hace las veces de fiador hasta por el 80 por ciento de la deuda y el otro 20 por ciento se cubre con el contrato de compraventa a futuro.RESULTADOSActualmente, más de 500 familias se favorecen cultivando con la seguridad que su cosecha quedó vendida antes de iniciarla.La idea nació en Natagaima, Tolima, hace dos años, se extendió a Tesalia, Huila, donde se reactivó la producción de arroz, maíz y café, generando nuevas fuentes de trabajo tras hacer Finagro aportes por 615 millones de pesos.También entraron recientemente cultivadores de Aipe, Palermo y Tarqui, al igual que cultivadores de arroz en Urabá,- Antioquia.




