Corte ordena alza de salarios a empleados del Estado
La Corte Constitucional colombiana ordenó al Gobierno y al Congreso aumentar los salarios del año 2000 a los 800.000 funcionarios, una gran parte de los cuales no han tenido incremento en su remuneración mensual.
BOGOTÁ.---La Corte Constitucional colombiana ordenó al Gobierno y al Congreso aumentar los salarios del año 2000 a los 800.000 funcionarios, una gran parte de los cuales no han tenido incremento en su remuneración mensual.El Gobierno, en vista de la grave crisis fiscal por la que atraviesan las finanzas pública, decidió para 2000 subir el salario en un 9 por ciento sólo a los trabajadores estatales que ganaban hasta dos salarios mínimos, unos 241 dólares al mes, pero no así al resto.La Corte se abstuvo de fijar el porcentaje de aumento pero un alza de un 9 por ciento apenas cubre la pérdida de poder adquisitivo del peso por la inflación del año anterior, que fue de un 9,23 por ciento.Se calcula que cada punto de aumento en el salario de los trabajadores del Estado significa unos 120.000 millones de pesos anualmente, cerca de 55,5 millones de dólares, con lo que de producirse un alza de un nueve por ciento equivaldrá a un gasto público adicional por cerca de 1,08 billones de pesos ó 500 millones de dólares.La decisión del tribunal, que no tiene apelación, fue adoptada con base en una ponencia del magistrado Antonio Barrera.Los altos cargos del Estado (ministros, magistrados, generales, jefes de organismos de control) tienen un régimen especial vinculado al promedio de aumento de salarios del año anterior en todo el sector público.Para 2001 el Congreso aprobó en la ley de presupuesto un incremento de un 6,2 por ciento en los sueldos públicos, frente a una inflación que se calcula estará entre 9 y 10 por ciento en 2000 y una meta de la misma para el año entrante de un ocho por ciento.Un reciente informe oficial reveló que el 60 por ciento de los trabajadores urbanos del país están en el sector informal y que el restante 40 por ciento está integrado básicamente por los empleados públicos, que gozan de todos los beneficios legales.Se espera que el Gobierno, que tiene en el Legislativo un proyecto de reforma tributaria -la sexta en la década-, para su estudio y aprobación, anuncie esta semana el programa de ajuste institucional, que contempla la desaparición o fusión de entidades, la reducción de plantillas, la fusión de varios ministerios y el despido de unos 10.000 empleados.Desde diciembre del año anterior Colombia se comprometió con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a llevara cabo un programa de ajuste fiscal, que haga viable las finanzas públicas, agobiadas por un creciente y poco productivo gasto y por un lento aumento en los ingresos corrientes, que ha llevado el endeudamiento del Estado a niveles críticos.La tasa de paro en septiembre pasado fue de 20,5 por ciento -la más alta desde que existen estadísticas laborales en el país-, unos 1,55 millones de desempleados en ocho ciudades.Durante 1999 la recesión de la economía colombiana causó una contracción de un 4,48 por ciento, que se tradujo en menos empleo, baja en los ingresos de los hogares y, pese a que durante el año 2000 la economía ha reaccionado, el paro no ha disminuido.




