Arabes congelan normalización con Israel
Airados líderes árabes advirtieron el domingo a Israel que no espere tener relaciones normales con el mundo árabe hasta que detenga la violencia contra los palestinos y haga esfuerzos genuinos por reanudar el proceso de paz en el Oriente Medio.
EL CAIRO, - Airados líderes árabes advirtieron el domingo a Israel que no espere tener relaciones normales con el mundo árabe hasta que detenga la violencia contra los palestinos y haga esfuerzos genuinos por reanudar el proceso de paz en el Oriente Medio.Sin embargo, la decisión de la cumbre árabe de condenar a Israel sin tomar medidas punitivas decepcionó a los palestinos, todavía enfrascados en sangrientos enfrentamientos con las fuerzas israelíes que brotaron hace 25 días.Al menos tres manifestantes palestinos, entre ellos un niño de 14 años, murieron el domingo en enfrentamientos en la Franja de Gaza y Cisjordania.Las víctimas del domingo elevan a 125 el número de personas, en su mayoría palestinos, que han perdido la vida en la ola de violencia que lleva ya más de tres semanas y ha descarrilado el proceso de paz en el Oriente Medio."Hablamos en serio", dijo el ministro egipcio de Relaciones Exteriores, Amr Moussa, cuyo país convocó la cumbre en respuesta al derramamiento de sangre que descalabró las negociaciones de paz árabe-israelíes."Todos los árabes, de izquierda, de derecha y de centro, están enojados y no podemos aceptar lo que sucedió", dijo en una conferencia de prensa después de la cumbre de la Liga Arabe de dos días en El Cairo."Israel no tomará las decisiones en la región. La situación en los territorios (palestinos( y el proceso de paz es muy negativa y hay un acuerdo entre nosotros concerniente a las relaciones con Israel y el futuro de la cooperación regional", agregó.El primer ministro israelí, Ehud Barak, dijo que su gobierno declarará un "tiempo muerto" en el proceso de paz con los palestinos y criticó lo que llamó el tono amenazante de la declaración de la cumbre árabe."Israel rechaza totalmente el lenguaje de amenazas que surgió de la cumbre y condena el llamamiento, implícito en las decisiones, a continuar la violencia", dijo Barak a los periodistas.El secretario general de la Liga Arabe, Esmat Abdel-Meguid, defendió las decisiones de la cumbre, que dejaron insatisfechas las demandas de algunos líderes y miles de manifestantes árabes de romper las relaciones con Israel."Esta declaración es un mensaje para Israel y creo que (el gobierno israelí) ahora entiende la gravedad de la situación", dijo. "Hemos tomado medidas que han sido formuladas en términos concretos".El comunicado de la cumbre instó a los árabes a congelar nuevas medidas encaminadas a normalizar sus relaciones con el estado judío y suspender su participación en conversaciones multilaterales sobre cooperación económica y regional.En aparente deferencia a Egipto y Jordania, que tienen tratados de paz con Israel, el comunicado pareció dejar en manos de cada gobierno árabe la decisión de qué hacer con las relaciones existentes.Los líderes árabes "responsabilizan a Israel por las medidas y decisiones adoptadas por los países árabes, que están dictadas por la suspensión del proceso de paz, incluyendo la cancelación de relaciones", dijo la cuidadosamente redactada declaración.El alto negociador palestino Hassan Asfour dijo a Reuters que se sentía decepcionado por el resultado de la reunión."Las decisiones de los líderes árabes en la cumbre fueron definitivamente insuficientes. Hay una brecha entre las demandas palestinas y las resoluciones de la cumbre", declaró.Según delegados, los países del Golfo rechazaron una demanda de emplear a 130.000 palestinos, diciendo que su migración desde Gaza y Cisjordania sólo beneficiaría a Israel.En su comunicado, los líderes árabes acordaron pedir a Naciones Unidas crear un tribunal para los funcionarios israelíes por los "crímenes de guerra" cometidos en territorios árabes ocupados.Asimismo, instaron a los gobiernos árabes a crear dos fondos por un valor de 1.000 millones de dólares.El Fondo para la Intifada (insurrección) de Jerusalén se propone recaudar 200 millones de dólares para las familias de los palestinos muertos o heridos.El otro, que se llamaría el Fondo al-Aqsa, por 800 millones de dólares, tendrá el objetivo de proteger "el carácter árabe e islámico de Jerusalén Oriental".Los enfrentamientos comenzaron el 28 de septiembre, tras la visita del líder opositor israelí Ariel Sharon a un complejo en la Ciudad Antigua de Jerusalén en el que se encuentra la mezquita al-Aqsa, el tercer templo más sagrado del Islam.Los judíos veneran el complejo como el Templo del Monte.Los líderes árabes fustigaron a Israel por sus "actos barbáricos" hacia los palestinos y culparon al estado judío por los enfrentamientos.




