Barak puede ordenar una separacion dolorosa para palestinos
El primer ministro israelí, Ehud Barak, que ha dejado en suspenso las negociaciones de paz con el líder palestino, Yaser Arafat, se ha propuesto reconsiderar la situación y puede imponer a los palestinos alzados en Cisjordania y Gaza una dolorosa "separación".
JERUSALEN.--- El primer ministro israelí, Ehud Barak, que ha dejado en suspenso las negociaciones de paz con el líder palestino, Yaser Arafat, se ha propuesto reconsiderar la situación y puede imponer a los palestinos alzados en Cisjordania y Gaza una dolorosa "separación".Esta iniciativa puede ser la reacción que Barak adopte en el caso de que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Arafat, proclame su estado independiente en Gaza y Cisjordania el próximo 15 de noviembre.Los equipos que se encargan de estudiar los planes para aplicar esa medida, así como sus consecuencias, han sido convocados para la semana próxima, informó hoy el director del Ministerio de Hacienda de Israel, Avi Ben Basat.Los defensores de la "separación", como Barak -frente a los favorables a la "integración económica para consolidar la paz"- sostienen que "los palestinos dependen totalmente" de Israel "y viven a nuestra costa, no nosotros de ellos".Además de vender gran parte de su producción en Israel, los palestinos importan de este país productos lácteos y otros alimentos, así como servicios esenciales como electricidad, teléfono y agua.Los ingresos obtenidos en Israel por los obreros de Cisjordania y la franja de Gaza, que -salvo unos diez mil que cuentan con autorización- llevan casi un mes sin trabajar, representan un 25 por ciento del producto interior bruto en esos territorios."La separación será muy difícil, pero si no lo hiciéramos, desaparecerá el Estado judío desarrollado y próspero de la actualidad", agregan los partidarios de la "separación" a ultranza y mantienen que "una integración con los palestinos será catastrófica para Israel".Barak, al frente de un posible "gobierno de emergencia nacional" con el líder derechista, Ariel Sharon, o sin él, aplicaría su plan para "la separación" en caso de que el líder palestino, Yaser Arafat, no pudiese controlar el levantamiento en los territorios autónomos.El programa del laborista Barak implica la creación de un Estado palestino en los territorios de Cisjordania y Gaza, excluyendo a los asentamientos judíos que quedarían bajo su soberanía, pero la frontera podría cerrarse herméticamente."Lo preferible es una separación acordada", esto es, con un tratado de paz, indicó el viernes Barak al canal de la televisión pública e insinuó que también puede ordenarla unilateralmente.La doctrina política sobre la separación entre israelíes y palestinos para una convivencia pacífica, es decir, en dos entidades nacionales independientes, fue inspirada en la década de los noventa por el ex primer ministro Isaac Rabin, mentor ideológico de Barak.De aprobarse esos planes, Israel se anexaría parte de Cisjordania y quizás de Gaza, territorios que conquistó en la guerra de 1967 -los que ocupan actualmente el grueso de los más de 150 asentamientos judíos creados desde aquella contienda-, y cerraría las fronteras a más de 100.000 obreros palestinos, entre otras consecuencias.Respecto a la posibilidad de que el líder palestino, Yaser Arafat, proclamase un Estado independiente el 15 de noviembre próximo, el ministro israelí de Cultura, general Matán Vilnaí, señaló hoy que los palestinos "comprenden" que esa declaración unilateral "los alejará de la meta a la que quieren llegar".Añadió que los palestinos "recurren a la fuerza para alcanzar" su Estado, "pero nuestro cometido es claro, pues la fuerza no brinda soluciones, y su fuerza chocará con la nuestra".Después de anunciar el viernes su decisión de congelar el proceso de paz, Barak resolvió tomarse "un tiempo" de "varias semanas o quizás más" -según fuentes del Gobierno- para decidir que hará Israel en este brete de una "guerra de desgaste", con tres millones de palestinos alzados por su independencia.Al caer la noche hoy en los territorios autónomos bajo control de Arafat y en los que aún siguen ocupados por Israel, los palestinos informaban de la muerte de dos de los suyos y de 200 heridos en los enfrentamientos con fuerzas del Ejército y la Policía de Israel.




