Campesinos colombianos cruzan el río San Miguel en busca de paz en Ecuador
La violencia armada desatada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extremaderecha) en el departamento colombiano de Putumayo (sur), está obligando a miles de campesinos colombianos a cruzar el fronterizo río San Miguel.
LAGO AGRIO, Ecuador, - La violencia armada desatada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extremaderecha) en el departamento colombiano de Putumayo (sur), está obligando a miles de campesinos colombianos a cruzar el fronterizo río San Miguel.Los campesinos del Putumayo desde hace un mes están siendo sometidos, día y noche, a un fuego cruzado de balas y morteros de las FARC y de los grupos paramilitares. En esta guerra también interviene el Ejército para intentar desalojar a los irregulares, que han sembrado el miedo y el terror en la zona.Las batallas y la inseguridad en el Putumayo, donde comenzó a registrarse el desabastecimiento de alimentos, está obligando a los campesinos colombianos a ir engrosando la colonia de desplazados que huye hacia la pacífica, pero ahora agitada ciudad de Lago Agrio, también conocida como Nueva Loja, capital de la provincia ecuatoriana de Sucumbíos.Algunos de los putumayenses desplazados que han logrado cruzar el puente sobre el San Miguel, que une el Putumayo y Sucumbíos, deambulan hoy por las calles de Lago Agrio apenas con las ropas que llevan puestas, pues atrás han dejado a sus familiares, casas, tierras y animales."Mis hijos se reunieron y me dijeron: Tiene que irse ahora mismo al otro lado y desde hace una semana estoy aquí con dos nietos", expresó una anciana que dijo que comenzó a recibir ayuda de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).Si bien aún no hay una cifra consolidada de los colombianos que están refugiados en la región selvática de Ecuador, se anunció la realización de un censo en los próximos días.Hace una semana, la cancillería ecuatoriana reportó que alrededor de 1.000 colombianos habían ingresado a su territorio para proteger sus vidas frente a la sangrienta lucha que sostienen las FARC y los paramilitares por el control de Putumayo.El Putumayo es una extensa región selvática del sur de Colombia donde las mafias del narcotráfico cultivan la hoja de coca y la amapola.El director del departamento de Derechos Humanos de la cancillería quiteña, embajador Alfonso López, dijo que buena parte de los desplazados son colonos y que algunos utilizaban a Ecuador como "corredor humanitario" para regresar a su nación por otro lado para eludir la confrontación.López también reconoció que otros colombianos habían solicitado refugio, en tanto que la ACNUR indicó que para entonces socorría a 300 en Ecuador y que 1,1 millones se desplazaron a otras zonas de la misma Colombia.Asimismo, hay un número indeterminado de desplazados que permanecen en casas de amigos, familiares o conocidos y cuya presencia no ha sido informada a las autoridades.En Ecuador existe la preocupación de que la aplicación del Plan Colombia del gobierno de Bogotá para luchar contra el narcotráfico, que recibirá ayuda de Estados Unidos por 1.300 millones de dólares, agravará el éxodo de colombianos a su territorio en la zona de Putumayo.Las FARC, con 12.000 hombres, están comprometidas en una negociación de paz con el gobierno del presidente Andrés Pastrana y rechazan el Plan Colombia."Si el plan de paz colapsa y se da curso a una escalada bélica del conflicto, la población colombiana desplazada hacia a Ecuador llegaría de 100.000 a 300.000 personas", expresó el viernes el chileno Juan de Dios Parra, secretario general de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU), con sede permanente en Quito.Parra sostuvo que "la mayoría de los desplazados rehuyen a identificarse como refugiados o como desplazados. Prefieren sumergirse en las redes informales, en la clandestinidad, dentro de Ecuador".Ante la posibilidad de una masiva inmigración de colombianos, el embajador López dijo el viernes que "tendríamos que sobre la marcha ir consiguiendo más ayuda" para atender a los desplazados.Enfatizó que "en este momento el Estado ecuatoriano no está en capacidad de sufragar este tipo de gastos, por lo tanto es el ACNUR el que está financiando".Se conoció que el ACNUR cuenta con un fondo de 2,5 millones de dólares para atender a los refugiados colombianos y que se preparan seis albergues en Ecuador para alojar a 1.800 personas, además de un gran campamento para otros 5.000 desplazados.




