Beethoven habría muerto de saturnismo, según investigador de EEUU

Los análisis químicos de un cabello de Ludwig van Beethoven revelaron concentraciones anormalmente elevadas de plomo, lo que podría indicar que el compositor alemán habría muerto de saturnismo, informó el martes un investigador norteamericano.

CHICAGO, EEUU- Los análisis químicos de un cabello de Ludwig van Beethoven revelaron concentraciones anormalmente elevadas de plomo, lo que podría indicar que el compositor alemán habría muerto de saturnismo, informó el martes un investigador norteamericano.

"Beethoven iba de doctor en doctor para hallar solución a sus males físicos. Sufría de problemas de digestión, de dolores abdominales crónicos, de irritabilidad y depresión", dijo el doctor William Walsh, del Health Research Institute, durante una conferencia de prensa en Naperville (Illinois, centro oeste).

Beethoven murió en 1827 a los 56 años.

"Análisis del cabello de Beethoven muestran que sufría de saturnismo, lo que podría explicar sus males a lo largo de su vida. Esta (enfermedad) habría podido tener un impacto sobre su personalidad y podría haber contribuido a su muerte", agregó el especialista.

El agua potable de la Viena de la época, donde el músico pasó sus últimos años, contenía plomo y era frecuente además beberla en tazas de ese metal.

Según el doctor Walsh, es poco probable que esta intoxicación sea la causa de la sordera del compositor.

El saturnismo, una patología que afecta a lo largo de los años el sistema nervioso central (con temblores, parálisis), el aparato digestivo (violentos dolores intestinales o cólicos de plomo) y en los niños, probelmas cognitivos.

Los análisis químicos fueron realizados mediante las técnicas más avanzadas, en colaboración con el instituto de investigación McCrone de Chicago y el Laboratorio Nacional de Argonne del departamento norteamericano de Energía, en Argonne (Illinois).

Varios historiadores de la música, en base a notas escritas por el propio Beethoven, adelantaron que el músico pudo haber sufrido de sífilis. Pero los científicos no encontraron ningun rastro de mercurio, el tratamiento en boga en la época contra esta enfermedad venérea.

Finalmente, gracias a un análisis de ADN, un perfil genético de Beethoven relativamente completo pudo ser establecido y será conservado para futuras investigaciones, en especial, para comparar el material genético de varios genios de la música.

La historia del cabello de Beethoven es en sí una historia fascinante.

Al día siguiente de su muerte, un joven músico, Ferdinand Hiller, admirador del compositor, cortó una mecha del cabello, 582 en total con un largo de unos 15 cm. Los cabellos pasaron de generación en generación. Tras la II Guerra Mundial, fueron donados a un médico danés, Kay Fremming, en señal de gratitud por sus esfuerzos para salvar judíos durante la ocupación nazi en Dinamarca.

A la muerte de Fremming, los cabellos fueron subastados y adquiridos en 1994 pos dos norteamericanos seguidores del compositor alemán, Ira Brilliant y Alfredo Guevara, dando luego origen al "proyecto Beethoven".

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