Se despierta la Boteromania en Colombia
La inauguración de dos museos con centenares de obras del pintor colombiano Fernando Botero y otras de grandes maestros internacionales, donadas por el artista, en Medellín y Bogotá, han despertado una auténtica "Boteromanía" en Colombia.
BOGOTA ---La inauguración de dos museos con centenares de obras del pintor colombiano Fernando Botero y otras de grandes maestros internacionales, donadas por el artista, en Medellín y Bogotá, han despertado una auténtica "Boteromanía" en Colombia.Botero, uno de los pintores vivos más prestigiosos del mundo y cuyas monumentales esculturas de bronce adornaron las calles de Madrid, Nueva York, Madrid, Buenos Aires, Rio de Janeiro y Florencia, inaugurará mañana, sábado, la nueva sede del Museo deAntioquia en el antiguo palacio municipal de Medellín, donde el artista nació en 1932.El pintor de las figuras "gordas" ha pasado de coleccionista a mecenas, en un gesto cultural que dotará a las dos principales ciudades colombianas de colecciones valoradas en más de 160 millones de dólares.El Museo de Antioquia, en el que se invirtieron 2,5 millones de dólares -un millón proporcionado por el propio artista-, funcionará en un edificio "art deco" construido en 1937, en el que se colgaron 76 pinturas y dibujos suyos y 110 de otros artistas.En una plaza adyacente se instalaron 18 esculturas de bronce suyas, para completar un conjunto denominado "Ciudad Botero".El museo facilitará la recuperación urbana de una zona del centro de la ciudad y su directora, Piar Velilla, afirmó que la apertura convertirá a Medellín en destino turístico internacional.De esta sede cultural, su tercera planta se dedicará a la obra de Botero, ya que las dos primeras albergarán piezas arqueológicas de Antioquia y obras de Débora Arango, Francisco Antonio Cano, Eladio Vélez y Marco Tobón Mejía, artistas destacados de la región.Botero, que reside entre París, Nueva York y Pietrasanta (Italia), lució eufórico en las visitas que hizo a los dos museos para inspeccionar los preparativos. Explicó que comenzó a comprar cuadros en las subastas o a las viudas de algunos maestros europeos, para decorar sus casas y, reveló que cuando decidió donar sus obras, empezó a comprar arte abstracto, ya que en la colección predominaban lo figurativo.El 1 de noviembre se abrirá en Bogotá la "Donación Botero", compuesta por dos centenares de óleos, dibujos y bronces, la mitad de ellos realizados por el autor y el resto, lo que atesoró durante 25 años.Esta colección se exhibirá en uno de los edificios de la Biblioteca "Luis Angel Arango", la más grande del país, situada en pleno casco histórico capitalino.En ese casona se podrán observar desde el 1 de noviembre 123 obras de Botero y 84 de su colección personal.Botero el coleccionista comenzó con Picasso, -quizá el artista que más admira-, Degas, Bonnard y el alemán Max Becman que, en su concepto, es el mejor pintor alemán de este siglo.De Beckman es precisamente una de las obras donadas, "Maternidad", de 1936, que el artista considera especialmente importante.En la colección están los "principales" momentos del arte de los siglos XIX y XX: pre-impresionistas e impresionistas, fauvistas, expresionistas, "nabis", de la Escuela de Paris, cubistas, surrealistas, "secesionistas de Viena" y modernas, entre otros.Botero se ha desprendido de obras de Touluse-Lautrec, Renoir, Monet, Degas, Matisse, Pisarro, Sisley, Kokoschka, Chagall, Braque, Léger, Dalí, Ernst, Miró, De Chirico, Tápies, De Kooning, Picasso, Moore, Bacon, Calder, y de latinoamericanos como Roberto Matta, Wilfredo Lam, Joaquín Torres-García y Rufino Tamayo, entre otros.El artista ha manifestado que le produce gran satisfacción donar su colección y obras a su país, sin importar que las paredes de sus casas se queden vacías y asegura que si pudiera escoger un cuadro para su colección, éste sería "Las meninas" de Velásquez.




