La candidata Hillary Clinton afirma su autonomía y critica al gobierno
El segundo debate televisado de su carrera política dio el domingo a Hillary Clinton la ocasión de oponer su rol de Primera Dama en favor de una candidata luchadora y resuelta, que no dudó en poner distancia con la administración dirigida por su esposo, Bill Clinton.
NUEVA YORK - El segundo debate televisado de su carrera política dio el domingo a Hillary Clinton la ocasión de oponer su rol de Primera Dama en favor de una candidata luchadora y resuelta, que no dudó en poner distancia con la administración dirigida por su esposo, Bill Clinton.Frente a su rival republicano Rick Lazio, a quien aventaja regularmente en los sondeos desde finales de septiembre, Hillary condenó firmemente la decisión de la administración federal de abstenerse en las Naciones Unidas, sobre el voto de una resolución de condena a Israel."Creo que hemos debido usar nuestro derecho de veto", dijo en tono grave. "Creo que fue un error no hacerlo. Estoy muy decepcionada. Para mí, la responsabilidad (de la situación en Israel y en los Territorios palestinos) reposa claramente en los hombros del presidente (de la autoridad palestina Yasser) Arafat".Clinton disputa con Lazio un puesto para representar en el Senado al Estado de Nueva York, que tiene una importante e influyente comunidad judía.La noche del sábado Washington decidió no ejercer su derecho de veto para impedir que el Consejo de Seguridad de la ONU adopte una resolución condenando a Israel por su "empleo excesivo" de la fuerza contra los Palestinos.Aunque en el primer debate Lazio se había mostrado más confrontador, sin dudar incluso en dejar su lugar para avanzar hacia su adversaria, esta vez el ataque más incisivo fue realizado por Hillary Clinton.Ella acusó a Lazio de haber violado, apenas pocas horas de haber sido adoptado, un acuerdo entre ambos que les prohibía recurrir a terceros para financiar sus campañas."El mes pasado, Lazio dijo que era una cuestión de confianza y personalidad", afirmó. "Tenía razón. Y si los neoyorquinos no pueden confiar en él seis días, ¿cómo podrán (hacerlo) durante seis años, en temas como la seguridad social, el reembolso de medicamentos o la educación?"Hillary Clinton, decidida a todo, había dicho desde el inicio que esta vez Lazio "no se acercaría a su pupitre". Los sondeos al término del primer debate mostraron que una parte importante del electorado (en particular las mujeres) encontraron a Lazio muy agresivo. Esta vez, el candidato republicano se abstuvo de los ataques directos y prefirió hablar de él y su plan en el Congreso "a favor de los neoyorquinos".Llegado a la campaña en mayo, tras el retiro por problemas de salud del alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, Rick Lazio sufre de un importante déficit de notoriedad en relación a la Primera Dama, que trabaja activamente desde julio de 1999.Mientras él mantiene una distancia de siete puntos en los sondeos, Hillary Clinton superó por primera vez y hace unos días la barrera del 50% de intenciones de voto a su favor.En el debate, el fantasma del caso Lewinski llegó esta vez bajo la forma de una pregunta hecha por un telespectador vía el sitio internet de la CBS, que quería saber por qué, pese a las humillaciones, ella había decidido quedarse al lado de su esposo."Las cosas que hago en mi vida son buenas para mí", respondió en una frase evidentemente preparada con anticipación. "Estoy aquí con mi hija y estoy muy orgullosa. (...) Mi experiencia de mujer hará de mi una senadora que comprenda verdaderamente las cosas".Un tercer debate se realizará antes del 7 de noviembre, pero la fecha aún se negoció entre ambas partes.




