EEUU aprueba 600.000 visas para atraer a técnicos informáticos extranjeros
El Senado estadounidense aprobó por amplia mayoría este martes un proyecto sobre el otorgamiento de 600.000 visas para trabajadores extranjeros, principalmente asiáticos, que se incorporen a la floreciente industria de la alta tecnología.
WASHINGTON - El Senado estadounidense aprobó por amplia mayoría este martes un proyecto sobre el otorgamiento de 600.000 visas para trabajadores extranjeros, principalmente asiáticos, que se incorporen a la floreciente industria de la alta tecnología.Los senadores votaron (por 96 contra 1) en favor de permitir la entrada de 200.000 trabajadores calificados por año durante los próximos tres, en lo que constituye una victoria de una campaña de presión concertada del sector de la alta tecnología."Si no logramos que vengan técnicos calificados, las empresas se verán forzadas a trasladar líneas de productos, divisiones, y probablemente la totalidad de sus operaciones, al exterior", dijo el senador republicano Spencer Abraham.Muchos de los trabajadores que reúnen los requisitos para obtener la visa H-1 provendrían de India, un verdadero motor de la revolución informática, y de China.El proyecto, una de las prioridadese del presidente Bill Clinton, estuvo en suspenso durante varios meses, en un esfuerzo de los demócratas por incluir en él una amnistía para los inmigrantes ilegales, en su mayoría latinos.Los sindicatos se oponen frontalmente a las nuevas visas, argumentando que ello permitirá a las empresas emplear trabajadores extranjeros en peores condiciones que los estadounidenses, con lo que los salarios serán presionados a la baja.Otra iniciativa que considera la Cámara de Representantes considera esa preocupación e impone efectivamente un salario mínimo para los trabajadores extranjeros.La Cámara deberá ahora tratar ambas propuestas antes de enviar una versión final a la Casa Blanca.Empresas del sector de la alta tecnología aplaudieron la decisión del Senado. La informática Microsoft dijo que "es un importante paso adelante para la industria tecnológica, la economía y la competitividad global de Estados Unidos".Los senadores rechazaron la propuesta de la Casa Blanca de incluir en el proyecto una amnistía para los inmigrantes ilegales que entraron en el país antes de 1986, una extensión del programa de amnistía de los años 1980 para quienes habían entrado en Estados Unidos a partir de 1972.El vicepresidente Al Gore, candidato demócrata a la presidencia en las elecciones de noviembre, se congratuló de la decision del Senado de aumentar el número de visas, pero se declaró "decepcionado" de que la amnistía hubiera sido rechazada.




