Advierten que problemas psíquicos son la mayor amenaza a la salud
La depresión y el estrés, causados por el exceso de competitividad en la sociedad china, han generado la alarma de las autoridades sanitarias, que han comenzado a aconsejar a los ciudadanos que acudan al psiquiatra para atajar de raíz cualquier trastorno psicológico.
Por Ane TrekuPEKIN.---- La depresión y el estrés, causados por el exceso de competitividad en la sociedad china, han generado la alarma de las autoridades sanitarias, que han comenzado a aconsejar a los ciudadanos que acudan al psiquiatra para atajar de raíz cualquier trastorno psicológico.La agencia estatal de noticias Xinhua advierte hoy, martes, de que las personas se centran demasiado en las enfermedades físicas, cuando, en realidad, "los problemas psicológicos, como la ansiedad y la depresión, son la mayor amenaza para la salud de los chinos".Un reciente estudio revela que en China está aumentando de forma imparable el número de personas de entre 20 y 40 años que acude a psicólogos y psiquiatras en busca de ayuda.Esta nueva tendencia es reflejo, en parte, de la imitación de los hábitos occidentales, especialmente estadounidenses, por parte de las generaciones más jóvenes, pero fundamentalmente se debe al carácter cada vez más competitivo de la sociedad, señalan los expertos."La gente cada vez está sometida a más presión y tiene una mayor necesidad de recibir terapias psicológicas", afirma Liu Qing, directora de un innovador centro de tratamiento recientemente inaugurado en la ciudad portuaria de Tianjin, próxima a Pekín.La presión que sufren los jóvenes, sobre todo cuando se aproximan los exámenes de acceso a la universidad, en los que se decide su futuro, es objeto habitualmente de una amplia cobertura en los medios de comunicación.Durante los meses de junio y julio, los métodos para combatir el estrés y los suicidios de estudiantes incapaces de soportar la presión ocupan las portadas de todos los periódicos.Mientras tanto, pasan casi desapercibidos los crecientes casos de depresión entre ancianos y personas de mediana edad, cuando, en realidad, es este segmento de la población el más afectado por las enfermedades mentales.De hecho, en centros como el que dirige la doctora Liu Qing han decidido recurrir a voluntarios desempleados de mediana edad porque son quienes mejor pueden identificarse con los sentimientos de desamparo de los pacientes.Liu subraya que, "en este centro, los enfermos pueden desahogar sus frustraciones en salas de relajación, en las que pueden luchar contra un enemigo imaginario, golpeándole en la cabeza con un martillo de plástico".Los enfermos de depresión son, en su mayoría, personas que sienten que las reformas económicas les han dejado en la cuneta y han perdido todos sus puntos de referencia ante la rápida transformación que está experimentando la sociedad china.Muchos de ellos han sido despedidos de las empresas estatales, en las que creían disfrutar de un trabajo para toda la vida, y han pasado a engrosar las filas de los cerca de treinta millones de parados chinos, sin ninguna esperanza de encontrar otro empleo.




