Ejército y Policía acusan a las Farc de asesinar tres agentes secuestrados
Ejército y Policía nacionales señalaron a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc-Ep) como las autoras del asesinato de tres policías que mantenían secuestrados desde el 16 de abril de 1999, en el departamento de Boyacá.
BOGOTA---- Ejército y Policía nacionales señalaron a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc-Ep) como las autoras del asesinato de tres policías que mantenían secuestrados desde el 16 de abril de 1999, en el departamento de Boyacá.Los cadáveres, que vestían prendas de uso privativo de las Fuerzas Armadas, fueron identificados inicialmente como subversivos muertos en un combate entre tropas de la I Brigada y el frente 28 de las Farc, que opera en el norte de ese departamento.Las posteriores diligencias legales revelaron, sin embargo, que tres de los cinco muertos eran policías que ese grupo subversivo había secuestrado durante una incursión armada contra el municipio de Tasco, hace 16 meses.Las víctimas fueron identificadas como Marco Aurelio Villamil, Guaraldo Díaz y Teódulo Camargo.El general Euclides Sánchez, Comandante de la V División (con sede en Tunja), afirmó que los combates se iniciaron en la madrugada del día anterior en la vereda 'El Venado', entre los municipios de Chita y Sácama, cuando las tropas se aproximaban a un campamento que las Farc tienen en esa región."Aparecieron cuatro vehículos tipo campero, las tropas les indicaron que detuvieran la marcha y los delincuentes respondieron con fuego y asesinaron al soldado Eduardo Barrera Galeano. La unidad militar reaccionó y se produjo el combate", dijo el general Sánchez."Al término de las acciones, que se prolongaron por cerca de una hora, fueron encontrados al interior de los vehículos los cuerpos sin vida de cinco hombres uniformados con prendas de uso privativo, al tiempo que se incautaron tres fusiles, material de intendencia y municiones", agregó al explicar las circunstancias en que se produjeron los muertos registrados en el enfrentamiento.Los cadáveres fueron sometidos a las diligencias respectivas en la ciudad de Sogamoso y el examen legal confirmó que sólo dos de ellos eran miembros del frente 28 del grupo subversivo.Al dar a conocer la noticia, el director de la Policía Nacional atribuyó el asesinato a una instrucción subversiva en el sentido de "proceder a la eliminación en caso un intento de huida o de liberación de secuestrados"."Les quedaba más fácil hacerle frente a la fuerza pública con los policías muertos que con los policías heridos", dijo el general Luis Ernesto Gilibert.Voceros de las Farc negaron cualquier responsabilidad en la muerte de los tres agentes."Es lógico que no van a aceptar, así lo hicieron inicialmente con el problema de los indigenistas", manifestó el comandante de la V División del Ejército, a cargo de los operativos contraguerrilleros que se adelantan en el norte del departamento y que continuarán, según informó."Este es un sector de presencia permanente de estos grupos que están dedicados a secuestrar, extorsionar y, sobre todo, que están haciendo secuestros sobre la vía que comunica a Boyacá con Casanare".El general Sánchez hizo notar el hecho de que los policías muertos estuvieran vestidos de la misma forma que los subversivos y señaló que obligar a un retenido a hacerlo constituye una clara violación a la normativa internacional de derechos humanos.La Policía Nacional se declaró a la espera de un esclarecimiento pleno de lo ocurrido pero el general Gilibert señaló, de antemano, que los agentes de su institución fueron muertos a manos de sus captores: los miembros de las Farc.Al revelar que dos de los cadáveres fueron decapitados y tenían heridas en las manos, y el tercero de ellos presentaba varias heridas de bala en el cuerpo, Gilibert enfatizó en que la fuerza pública maneja armas de tiro y munición pero no manipula machetes ni otros elementos que parecen haber sido utilizados en este caso.Como los policías secuestrados durante la toma de abril de 1999 a Tasco fueron cinco en total, se presume que otros dos agentes podrían permanecer con vida en esta misma zona.




