Ciencia-inteligencia individualizado el centro de la inteligencia
La concentración mental es grande como un punto, una suerte de centro de la inteligencia que, según un estudio publicado en Estados Unidos, se activa cada vez que una persona intenta encontrar una calle en un lugar desconocido, combinar formas geométricas o resolver un problema.
NUEVA YORK, 21 (ANSA) - La concentración mental es grande como un punto, una suerte de centro de la inteligencia que, según un estudio publicado en Estados Unidos, se activa cada vez que una persona intenta encontrar una calle en un lugar desconocido, combinar formas geométricas o resolver un problema.El punto se encuentra exactamente allí donde cada uno de nosotros lo indica con la punta de un dedo cuando hace un esfuerzo de concentración.El mismo punto de la cabeza que la famosa escultura "El Pensador" de Auguste Rodin apoya sobre el puño cerrado y que los médicos llaman corteza temporal prefrontal, es decir, la parte que está un poco por encima de los arcos superciliares.En este punto se encuentra "lo que parece ser un centro operativo global que organiza y coordina las informaciones y su ir y venir con las otras partes del cerebro", dice en la revista norteamericana Science John Duncan del Medical Research Council de Cambridge, Inglaterra.Para probarlo están los análisis de la actividad cerebral y del flujo de la sangre en el tejido de los dos hemisferios cerebrales realizados en 60 personas, de edades comprendidas entre los 29 y los 51 años, sometidas a pruebas utilizados habitualmente para la evaluación del cociente intelectual.Los análisis se realizan con dispositivos de tomografía y emisiones de positrones (PET), que Duncan quiere ahora confirmar con lo más moderna y eficaz resonancia magnética MRI.Para combinar formas y volúmenes, encontrar palabras faltantes en una frase etc, la parte de la corteza más activa es siempre la temporal prefrontal.La única diferencia es que, en las pruebas de orientación espacial, se activan los temporales prefrontales de los dos hemisferios, mientras que en las verbales se activa sólo la izquierda.Por un lado, esto confirma las teorías sobre el hemisferio izquierdo como sede principal de las funciones verbales y, por otro, da la razón a Charles Spearman que hace cien años proponía un modelo modular de inteligencia basado en el "factor g", un centro que coordina las actividades del resto de la materia pensante.Esta tesis es opuesta al modelo coral del rival Godfrey Thompson, de la inteligencia como efecto de un complejo y no jerárquico mecanismo de resonancia entre las diversas áreas.Si bien criticado por quien teme que se desencadene una caza de fantasmagóricas sedes de la inteligencia o de la estupidez, el estudio de Duncan convence más incluso porque confirma un dato anatómico.La corteza cerebral temporal prefrontal es en absoluto la más organizada y la que ofrece el mayor número de conexiones con otras áreas del cerebro."Si un mecanismo general para la inteligencia existe -según Earl Miller del Massachussetts Institute of Technology- hay también que esperar que se encuentre en la región donde converge la mayor cantidad de información".




