El reloj biológico interno es transmitido genéticamente por la madre
El reloj biológico interno, que marca el ritmo de nuestros días y nuestras noches, al igual que el de la mayoría de los organismos vivos, es transmitido genéticamente por la madre, y se pone en funcionamiento en el momento de la formación del embrión, y no en el del nacimiento como se creía hasta ahora, afirman científicos fanceses.
PARIS - El reloj biológico interno, que marca el ritmo de nuestros días y nuestras noches, al igual que el de la mayoría de los organismos vivos, es transmitido genéticamente por la madre, y se pone en funcionamiento en el momento de la formación del embrión, y no en el del nacimiento como se creía hasta ahora, afirman científicos fanceses.Hasta el presente, las investigaciones científicas sobre los mamíferos parecían indicar que ese mecanismo --el "reloj circadiano"-- se ponía en marcha aproximadamente en el momento del nacimiento.Esta idea erigida en dogma es desmentida por los trabajos de los científicos del laboratorio de biología molecular de Lyon y del Instituto de Genética y de Biología Molecular de Estrasburgo, ambos del Centro Nacional francés de Investigaciones Científicas (CNRS), que son publicados por el semanario norteamericano Science en su número fechado el 14 de julio.Los científicos demuestran que en realidad este reloj se pone en funcionamiento en los primeros momentos del desarrollo del embrión, que es heredado de la madre y regulado en función del reloj materno.Desde las bacterias hasta los mamíferos, el reloj circadiano regula la fisiología y el comportamiento de la mayoría de los organismos vivos, les permite anticipar las variaciones diarias --siguiendo un ritmo de 24 horas con alternacia día-noche-- de las condiciones del medio ambiente resultantes de la rotación de la Tierra.De este mecanismo dependen numerosas funciones fisiológicas. Todos los relojes circadianos estudiados utilizan genes particulares ("clock") que interactúan entre sí para generar un oscilador molecular que controla otros genes, llamados genes objetivos.Para profundizar los mecanismos de la organización de este reloj durante el desarrollo embrionario, los científicos estudiaron el pez-cebra, organismo modelo en materia de biología del desarrollo.El reloj embrionario es independiente de la hora de fecundación y los embriones lo reciben en herencia genética, señalan los biólogos.Por vez primera, esta investigación demuestra la existencia de un reloj biológico perfectamente funcional en un embrión precoz de invertebrado: los embriones de pez-cebra están provistos ya desde la puesta del huevo de un reloj molecular funcional regulado en función del reloj de la madre, señala el CNRS.




