Polémica por constante traslado de momias Incas
Tras un largo período de abandono y una polémica mudanza que las llevó a ser "arrancadas" de sus mausoleos, esculpidos en un peñón que emerge de una bella laguna, unas 219 momias parecen haber hallado su morada definitiva aunque varios arqueólogos no perdonan el maltrato a las que fueron sometidas.
LIMA--- Tras un largo período de abandono y una polémica mudanza que las llevó a ser "arrancadas" de sus mausoleos, esculpidos en un peñón que emerge de una bella laguna, unas 219 momias parecen haber hallado su morada definitiva aunque varios arqueólogos no perdonan el maltrato a las que fueron sometidas.El historiador y arqueólogo Federico Kauffman Doig, director del Instituto de Arqueología Amazónica, dijo que con la construcción del museo "el milagro arqueológico" que significó el hallazgo de la momias "se ha desvanecido" al haber sido "arrancadas" de la morada que las cobijó durante 800 años.Los restos pertenecientes a la sociedad elite de la cultura Chachapoyas (1.200 después de Cristo) fueron descubiertos en 1997 en medio del tupido bosque tropical de los andes amazónicos, en el departamento nororiental de Amazonas.En un principio se pensó en convertir el lugar en un "atractivo único en el mundo" por el bello escenario que rodea los mausoleos, en medio de un silencio sepulcral y teniendo como único y mudo testigo a una laguna sin nombre en las cartas geográficas, pero hoy bautizada: la Laguna de las Momias.Sin embargo, los 219 fardos funerarios descubiertos en perfecto estado de conservación fueron sacados de su hábitat y trasladados hasta el pueblo de Leymebamba donde permanecieron envueltos en sacos de azúcar durante tres años, en una casa alquilada, llena de roedores y gatos, y expuestas al peligro de la variación de su micro-clima.La doctora Hilda Vidal, directora del Departamento de Antropología Física del Museo Nacional de Arqueología del distrito limeño de Pueblo Libre, dijo a EFE que las momias fueron "depredadas" en menos de dos semanas y trasladas a lomo de mula sin mayores estudios arqueológicos "entre gallos y media noche".Según Vidal, la construcción del museo de Leymebamba a cargo de la ONG "Centro Mallqui", con el aporte económico del Gobierno de Austria, sólo es una justificación para "callar a la opinión pública y ocultar la depredación que ha ocurrido"."Al haber estado tantas centurias habían ya formado su microdefensa y estaban adecuadas a ese ambiente, aún cuando fuese húmedo", explicó la arqueóloga.Las decenas de mausoleos repletos de fardos funerarios fueron hallados en lo alto de un barranco a cuyos pies se ubica la Laguna de las Momias o de Los Cóndores en medio de paisaje paradisíaco, rodeado de bosques tropicales y una intensa neblina.Los restos pertenecientes a la alta jerarquía Chachapoya revelan sofisticadas técnicas de momificación a juzgar por los excelentes resultados obtenidos, difícil de lograr por el alto grado de humedad que reina en la zona, sostuvo Kauffman.Vidal señaló por su parte que al sacarlas de sus mausoleos "inmediatamente cambia la temperatura, el entorno" y todos los vestigios- tejidos orgánicos, textiles envoltorios, cerámicas- "se vuelven frágiles" ante el deterioro, y es posible que sean atacados por hongos.Afirmó que cuando las momias fueron sacadas de sus mausoleos no hubo un estricto estudio científico, y que el daño se observa en un vídeo de Discovery Channel donde se puede ver que "se están cayendo los trapos" que cubren los restos momificados.Vidal señaló que la directora del Centro Mallqui, la arqueóloga Sonia Guillén, decidió por su cuenta, sin autorización del Instituto Nacional de Cultura (INC), sacar las momias por la insistencia de Discovery Channel que, según opinó Kauffman, quería hacer más "atractivo" su documental."Las trasladaron como mercancía. Fue bastante lamentable", comentó Vidal.El museo construido por los mismos pobladores de Leymebamba con un aporte económico de cien mil dólares del Gobierno austriaco, está concluido sólo en su primera etapa.Los impulsores de esta construcción dicen que los restos chachapoyas podían haber permanecido expuestos a la "voracidad de la selva y los saqueadores".Kauffman rechazó esta versión y "las justificaciones de que los animales se iban a comer las momias... éstos no las comieron durante 800 años, cómo se las iban a comer ahora.. Estaban intactas".Las peticiones de reconocidos arqueólogos peruanos para que las momias no fueran extirpadas de su morada fueron desoídas, como la que formuló Kauffman tras encabezar la primera expedición a la zona en 1997.Kauffman presentó una propuesta al INC para que sólo fueran retiradas unas momias para su estudio y que el resto quedara en su emplazamiento original, debidamente protegidas.El arqueólogo dijo que "Austria hubiera podido colaborar también para que quedaran en sus sitios, si es que el Gobierno del Perú hubiera pensado en eso, como un atractivo único en el mundo. Imagínese momias en sus mausoleos con ventanas abiertas para que los turistas pudieran ver pero no tocar".




