Alemania abandona la energía nuclear
Alemania se convirtió este jueves en la primera gran potencia industrial que renuncia a la energía nuclear para usos civiles.
BERLIN, Jun 15 (AFP) - Alemania se convirtió este jueves en la primera gran potencia industrial que renuncia a la energía nuclear para usos civiles.El canciller Gerhard Schroeder anunció a primera hora de la mañana que el Gobierno y la industria de ese sector habían llegado a un acuerdo para la supresión progresiva de la energía nuclear en los veinte próximos años.Según las cláusulas de ese histórico acuerdo, que otorga una vida de 32 años a cada una de las 19 centrales nucleares alemanas a partir de la fecha de su inauguración, la última central nuclear en actividad cerrará sus puertas en el año 2021. Será la de Neckarwestheim-II, en el Bade-Wurtemberg (suroeste), que tiene una potencia de 1.269 megavatios y es la última que entró en servicio.El texto indica que la central más antigua, la de Obrigheim (340 megavatios), igualmente en el Bade-Wurtemberg, en servicio desde 1968, va a beneficiarse de una derogación y podrá seguir funcionando hasta el 31 de diciembre del 2002.Esto significa que no será satisfecha una de las exigencias esenciales de los Verdes, aliados de los socialdemócratas en el Gobierno, quienes pedían el cierre de por lo menos una central durante la legislatura actual, que expira en octubre del 2002.A parte de la central de Obrigheim, no se ha precisado por escrito ninguna fecha para la clausura de los reactores.Estos 32 años de vida, en promedio, corresponden a una producción global de energía nuclear de 2.613 teravatios/hora (millardos de kilowatios/hora), la cual ha sido calculada teniendo en cuenta los cinco años de más alta producción de cada reactor.Cada central tiene asignada una cuota de producción en teravatios y cuando la alcance tendrá que cerrar. Sin embargo, se ha previsto una cláusula de flexibilidad pues si un grupo energético decide cerrar una central antes de haber alcanzado su cuota de producción estará habilitado para compensar esta pérdida en otra central aunque para ello tenga que prolongar su vida más allá de los 32 años.Por otra parte, el canciller anunció que a partir de julio del 2005 se prohibirá el reprocesamiento de residuos nucleares, operación que se efectuaba hasta 1998 en Francia e Inglaterra.Por consiguiente, Alemania tendrá que buscar ahora soluciones para el almacenamiento a largo plazo de los residuos nucleares. Mientras tanto, los industriales están obligados a crear centros provisionales de almacenamiento cerca de los reactores.En contrapartida del abandono progresivo de la energía nuclear, el canciller garantizó a los industriales la "explotación sin restricciones" de las centrales hasta su cierre. El Gobierno había renunciado de antemano, en caso de llegar a un acuerdo, a imponer reglas de seguridad más rigurosas o a crear un impuesto sobre la energía nuclear como lo reclamaban los Verdes.Visiblemente satisfecho, Gerhard Schroeder se declaró "feliz" por haber llegado a este acuerdo. "Había que conciliar los intereses de las empresas y los de la sociedad".Los cuatro explotantes principales de las centrales son RWE, VIAG, VEBA y Energía Baden-Wuerttemberg). El director de VEBA, Ulrich Hartmann, lamentó el abandono de esta energía y dijo que se habían plegado al aspecto político de la decisión.Participaron en la reunión que culminó en el acuerdo los patronos de RWE, VIAG, VEBA y Energía Baden-Wuerttemberg, así como los ministros del Medio Ambiente y Economía, respectivamente Juergen Trittin (Verdes) y Werner Mueller (independiente).La renuncia a la energía nuclear, de la que Alemania extrae casi un tercio de la electricidad que consume, fue la piedra angular del acuerdo suscrito entre socialdemócratas y Verdes para formar una alianza de gobierno tras las elecciones legislativas de 1998.Las negociaciones para desembocar en esta renuncia a lo nuclear han sido muy arduas y se prolongaron un año y medio.




