Naciones Unidas llama a la acción contra degradación del planeta
La escasez de agua potable, el aumento de la población urbana y la contaminación ambiental y los problemas derivados de la pobreza han centrado los llamamientos realizados hoy con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, bajo el lema "Año 2000: es hora de actuar".
Redacción Central de la agencia EFE.--- La escasez de agua potable, el aumento de la población urbana y la contaminación ambiental y los problemas derivados de la pobreza han centrado los llamamientos realizados hoy con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, bajo el lema "Año 2000: es hora de actuar".Con este lema, la ONU quiere recordar la responsabilidad del hombre en la protección del planeta, ya que nunca antes en la historia de la humanidad se había hecho tanto y en tan poco tiempo para destruir el ecosistema como en el siglo XX, señaló hoy Naciones Unidas.En este sentido, reclamó una acción decidida para recuperar los daños causados a la Tierra en los últimos cien años y promover el desarrollo sostenible.El secretario general de la ONU, Kofi Annan, advirtió de un posible fracaso en la protección de los recursos naturales y los ecosistemas y pidió un esfuerzo público de educación para evitar un mayor deterioro del medio ambiente.Annan subrayó que pese a los compromisos de la llamada "Cumbre de la Tierra" y procesos exitosos como el que llevaron al Protocolo de Montreal para la protección de la capa de ozono "los seres humanos continúan saqueando el medio ambiente".Para revertir esa tendencia, recomendó un esfuerzo educativo porque consumidores y empresas necesitan reconocer que sus actuaciones pueden tener consecuencias significativas y pidió que se incorporen a las directivas de política económica los temas medioambientales.El director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Kaus Topfer, señaló en un discurso pronunciado en la ciudad australiana de Adelaida, donde se celebran los actos centrales de este día, la importancia de recordar el papel que desempeñamos en la conservación del ecosistema.El programa ambiental del siglo XXI debería hacer que las mejoras fueran de la mano de los beneficios económicos y sociales, a través de un desarrollo sostenible que requiere de la cooperación mundial.Alemania subrayó hoy que la pobreza es la mayor enemiga de la ecología e hizo un llamamiento a la lucha contra la miseria en el mundo.La ministra alemana de Cooperación Económica, Heidemarie Wieczorek-Zeul, afirmó que "quien tiene que sobrevivir con menos de un dólar al día -y eso ocurre con 1.300 millones de personas en nuestro planeta- no puede pensar en la ecología".Sin embargo, Japón es uno de los países más ricos del mundo y también uno de los que más contamina, por lo que la organización ecologista Greenpeace nombró el mes pasado a Tokio capital mundial de las dioxinas.Japón no ha ratificado todavía el protocolo de Kioto, adoptado en 1997 en la tercera Cumbre de Cambio Climático para frenar las emisiones de gases contaminantes que causan el calentamiento de la Tierra, y el Gobierno intenta negociar la compra de cuotas sobrantes a países que no llegan a los límites.El Gobierno yugoslavo acusó hoy a Occidente de "pisotear brutalmente" el derecho al medio ambiente con los bombardeos de la OTAN hace un año, con bombas con ojivas de uranio empobrecido y la destrucción de plantas químicas que provocaron la evaporación de "miles de toneladas de sustancias químicas".El aumento de la temperatura de la Tierra, relacionado con la contaminación, ha provocado que el océano Artico haya perdido en los últimos 30 años el 40 por ciento de hielo que lo cubre.El Cairo es otra de las ciudades más contaminadas del planeta, cuyos niveles de degradación medioambiental, según la prensa local, cuadruplican los que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera tolerables para el ser humano.Para combatir la situación, el Gobierno egipcio emprendió el pasado año un plan de mejora del Medio Ambiente de la capital, con la creación de 36 estaciones de vigilancia industrial y 13 puestos de control de tráfico para la medición de gases.En China, los problemas medioambientales están relacionados con el aumento de las ciudades, con una densidad de población de 462 habitantes por kilómetro cuadrado, que ha supuesto una enorme presión sobre las infraestructuras urbanas y, por lo tanto, sobre el control medio ambiental.De hecho, siete ciudades chinas se encuentran entre las diez más contaminadas del mundo, según el presidente del Comité de protección de los Recursos y el Medioambiente del poder legislativo, Qu Geping.Otro de los problemas sobre los que ha llamado la atención Naciones Unidas es el agua potable, un bien cada vez más escaso y por cuyo control podrían desatarse guerras en un futuro porque una de cada cinco personas del mundo no tiene acceso a ella.El director de la FAO, organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, el senegalés Jacques Diouf, aprovechó el Día Mundial del Medio Ambiente para pedir una gestión adecuada del agua, con planes de riego accesibles a las comunidades pobres.La desertización del planeta y la pérdida de tierras de labranza, con la consecuente erosión de suelo, amenaza el sustento de más de mil millones de personas.Los expertos de la FAO insisten en que sólo mediante un desarrollo rural sostenible, con una adecuada gestión del agua y el aumento de la producción agrícola, será posible hacer frente al desafío de alimentar a los cerca de 800 millones de personas que sufren hambre en el mundo.




