Putin, un interlocutor más difícil que Yeltsin para EEUU
El presidente ruso Vladimir Putin será un interlocutor más difícil que su predecesor Boris Yeltsin en la próxima cumbre del 3-5 de junio en Moscú para el presidente norteamericano Bill Clinton, que efectúa la última gira europea de su mandato.
MOSCU - El presidente ruso Vladimir Putin será un interlocutor más difícil que su predecesor Boris Yeltsin en la próxima cumbre del 3-5 de junio en Moscú para el presidente norteamericano Bill Clinton, que efectúa la última gira europea de su mandato.Washington ya trató de minimizar las expectativas sobre los resultados de la cumbre, en la que se producirá el primer encuentro entre ambos dirigentes desde que Putin es presidente de Rusia.Durante el fin de semana el asesor económico de Putin, Andrei Illarionov, advirtió que los rusos quieren "hablar de igual a igual" con los norteamericanos.Entre los objetivos que se propuso Putin, incluso antes de ser electo a la presidencia el 26 de marzo, está el recuperar un papel de primer plano para la ex superpotencia rusa en la escena internacional.Así, el Kremlin no dudó en amenazar a Afganistán con ataques a causa del apoyo ofrecido por los taliban a los rebeldes chechenos.Tampoco Moscú parece muy dispuesto a las concesiones, como lo demostraron las últimas declaraciones en materia de defensa, con el rechazo a toda revisión del tratado antimisiles ABM, reclamado en vano por Estados Unidos.Putin entiende que la defensa de los intereses rusos es el único motor de la diplomacia rusa.A pocos días de la llegada de Clinton a Moscú, el Kremlin creó un cargo de emisario del presidente ruso en el Mar Caspio, para demostrar que no está dispuesto a dejar el campo libre a los norteamericanos en esa región petrolera."Con Vladimir Putin, las relaciones entre Moscú y Washington cambiarán. Boris Yeltsin se esforzó en hacer que la relación fuera cordial y de situarla en un plano personal. No es el estilo de Putin", advirtió Viktor Kremeniuk del Instituto EEUU-Canadá."Putin será más duro, más oficial, pero al mismo tiempo podrá también ser más constructivo", estimó Kremeniuk.Los resultados de la última cumbre de setiembre de 1998 entre Clinton y Yeltsin fueron muy escasos.Yeltsin, aquejado por constantes problemas de salud tuvo incluso dificultades para hacerse entender durante la conferencia de prensa conjunta.Para la cumbre del próximo fin de semana, Putin contará con una situación muy diferente pues la economía rusa está en pleno crecimiento y puede incluso renuciar a los millones de dólares del FMI durante algunos meses.




