Sobreviviente de masacre vive dramático reencuentro con sus padres
Salvado de una masacre por la compasión de un soldado, cuando apenas tenía seis años, José Gilberto Martínez volvió a encontrarse este domingo, 19 años después, con sus verdaderos padres, en un clima de intensa emotividad.
LA CANOA, El Salvador, Mayo 28 (AFP) - Salvado de una masacre por la compasión de un soldado, cuando apenas tenía seis años, José Gilberto Martínez volvió a encontrarse este domingo, 19 años después, con sus verdaderos padres, en un clima de intensa emotividad.El reencuentro de José Gilberto, de 25 años, con su padres tuvo como escenario una humilde vivienda de la comunidad La Canoa, unos 100 kms al suroeste de San Salvador, en la planicie costera del departamento de Usulután, que cada temporada lluviosa es inundada por las crecidas del caudaloso río Lempa."Yo sólo quiero darle gracias a Dios porque lo he vuelto a ver. Yo siento una gran alegría de saber que esta vivo, es bastante duro todo lo que él y nosotros hemos pasado", dijo lloroso el padre del joven, José Zenobio Guevara, de 56 años.José Gilberto sobrevió a una masacre perpetrada por el ejército, en 1981, en el caserío Los Argueta, del oriental departamento de Morazán, escenario de constantes enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla.El niño, quien entonces tenía seis años de edad, fue retenido durante tres días por soldados del batallón Atonalt, pero uno de los soldados, pese a las órdenes superiores de asesinar al niño, lo mantuvo a su lado y lo alimentó con sus escasas provisiones.Una vez finalizada la operación militar en Morazán, el niño fue trasladado al cuartel de El Paraíso, en el departamento Chalatenango (norte), y registrado como su hijo por la madre del soldado que lo protegió.Hasta este domingo, José Gilberto no había vuelto a ver a sus padres biológicos.El soldado solicitó que el niño fuera registrado, no como José Gilberto, sino como Alberto Antonio Henríquez, que es el nombre que ahora utiliza legalmente.José Gilberto prefirió no revelar el nombre de su padre adoptivo, quien actualmente reside en Estados Unidos pero agradeció a Dios y "a él (el soldado) que puso su vida en peligro por mí. Ahora le doy gracias a Dios porque ahora me he vuelto a reunir con mi papá y mi mamá"."Me siento contenta de volver a verlo, sabía que algún día tenía que volverlo a encontrar", dijo la madre de José Gilberto, María Antonia Martínez, de 48 años.El reencuentro de José Gilberto y sus padres fue posible gracias al trabajo de la asociación no gubernamental Pro-Búsqueda, que trataba de localizarlo desde 1996 y no había tenido éxito hasta principios de este mes."Pro-Búsqueda tiene la gran alegría de haber contribuido a la solución de este caso, que viene a satisfacer el derecho a la identidad", señaló el presidente de la organización, el sacerdote jesuita Jon Cortina.Según el informe de Pro-Búsqueda, Martínez fue separado de su familia el 13 de diciembre de 1981 en el marco de la masacre de El Mozote, que fue ejecutada por los batallones élites Atlacatl y Atonal en Morazán y en la que murieron unos 1.000 campesinos.La guerra iniciada en 1980, concluyó en 1992 tras la firma de los acuerdos de paz entre el gobierno y la guerrilla.De los 560 niños extraviados en la guerra civil, la Asociación Pro-Búsqueda (creada en 1994) logró determinar hasta diciembre último el paradero de 170, de los cuales 85 ya conocieron a padres o familiares cercanos, 15 murieron y 70 fueron adoptados por extranjeros.




