Misteriosa muerte masiva de ballenas en Golfo de México
La misteriosa muerte de más de 60 ballenas se registró entre manglares de las costas de Campeche, frente al Golfo de México, informaron este sábado autoridades pesqueras.
CAMPECHE, México, Mayo 27 (AFP) - La misteriosa muerte de más de 60 ballenas se registró entre manglares de las costas de Campeche, frente al Golfo de México, informaron este sábado autoridades pesqueras.Los especialistas suponen que las ballenas de casi seis metros cada una perdieron la orientación luego de fallecer su líder y encallaron entre el lodo y los troncos de los manglares en la zona conocida como "Los Petenes" de Punta Nitún, por donde nunca transitan.A diez kilómetros de la Isla de Jaina (unos 600 km al sureste) que fuera en tiempos prehispánicos un cementerio sagrado de antepasados Mayas, quedaron varados o atrapados los mamíferos cachalotes, de la especie kogias o pequeñas ballenas grises.Durante 48 horas, pescadores ribereños de Campeche apoyados con sus pequeñas lanchas intentaron rescatar a los ballenatos que aún se encontraban con vida y gracias a su esfuerzo, 19 de estos mamíferos regresaron empujados a mar abierto.Expertos del Centro Regional de Investigaciones Pesqueras (CRIP) del ministerio del Medio Ambiente tomaron muestras en 22 de los ballenatos muertos, cuyos cuerpos, en estado de descomposición, arrojan fétidos olores a varios kilómetros de distancia.El pescador Manuel Hau Tuz, fue uno de los primeros que detectaron a un grupo de aproximadamente 80 cachalotes que nadaban en aguas profundas, el lunes. Dos días después, los pescadores encontraron los primeros 30 cadáveres de esos mamíferos de inconfundible cabeza cuadrada, que pueden medir hasta 20 metros y es la ballena con los dientes más grandes del mundo.Con métodos rústicos, utilizando sus pequeñas lanchas y cuerdas, rescataron poco a poco a 19 ballenatos. Al final, más de 60 animales cuya cabeza corresponde a un tercio del peso de su cuerpo, quedaron esparcidos a lo largo de una franja de diez kilómetros de maglares, que podrían quedar severamente contaminados por la descomposición de al menos 120 toneladas de grasa orgánica.De acuerdo con el investigador del CRIP, Marcet Ocaña, otra probable causa de la muerte de esos cetáceos fue un parásito que atacó sus sistemas auditivos y que les impidio escuchar el trebote de las ondas sonoras que emite.Otra posibilidad podría ser un microorganismo que se alimenta de carne y que atacó el cerebro de los mamíferos que, enfermos, determinaron acercarse a la orilla, para fallecer masivamente en los manglares.Pero apenas es el comienzo de una investigación científica sobre este insólito fenómeno que no había ocurrido en la historia de la zona, pues estos cetáceos no son comunes en esa parte del Golfo de México, en la península de Yucatán.




