Desastre EXXON Valdez ha acortado la vida de las nutrias marinas
El desastre del Exxon Valdez, que vertió en Alaska 42 millones de litros de petróleo en marzo de 1989, ha reducido de modo sensible la supervivencia de las nutrias marinas, según informó hoy "Proceedings", la publicación de la Academia Nacional de las Ciencias de EEUU.
Washington, 22 may (EFE).- El desastre del Exxon Valdez, que vertió en Alaska 42 millones de litros de petróleo en marzo de 1989, ha reducido de modo sensible la supervivencia de las nutrias marinas, según informó hoy "Proceedings", la publicación de la Academia Nacional de las Ciencias de EEUU.Las nutrias marinas de Alaska, que pertenecen a la especie "Enhydra lutris", son altamente sensibles a la contaminación por aceites y petróleo y, en algunas zonas al oeste del canal Prince Williams, en Alaska, no se han recuperado.Más de 1.000 nutrias fueron halladas muertas días después de que el buque embarrancara y se abriera una fisura en sus depósitos, lo que supuso el mayor desastre ecológico marino de la historia de la navegación.Los investigadores Daniel Monson, del Centro de Ciencias Biológicas de Alaska, y otros investigadores de la Universidad de California, que han publicado ahora sus trabajos, sabían que el índice de mortalidad a corto plazo de las nutrias era elevada, pero ahora el estudio recoge las consecuencias a largo plazo.Casi once años después de la catástrofe ecológica, el vertido de crudo ha provocado daños en los pulmones, hígado y riñones de las nutrias que lograron sobrevivir.Muchos de los ejemplares que fueron trasladados a acuarios nada más ocurrir la tragedia han demostrado bajos índices de recuperación, por el daño sufrido a causa de los hidrocarburos que penetraron en sus cuerpos a través de la piel y las vías respiratorias.Pese a la aparente recuperación de las costas y aguas donde se produjo el vertido, los investigadores señalan que "el petróleo estaba aún presente en 1997 en sedimentos de las playas de la zona oeste del Canal Prince Williams".Los investigadores han recogido los cadáveres de cuantas nutrias han encontrado muertas para estudiar las causas de mortalidad de estos animales.Las conclusiones del estudio señalan que hay "una firme evidencia de la hipótesis de que el vertido de petróleo del Exxon Valdez ha tenido un continuo impacto en la población de nutrias marinas" en la zona donde ocurrió el desastre.Las tasas de mortalidad encontradas entre las nutrias son "elevadas" y los efectos adversos del petróleo han sido aún más graves entre los animales que tenían 4 o 5 años en 1989, cuando el buque derramó accidentalmente su cargamento.Los autores del informe, que se publica en "Proceedings", señalan que, además de la evidencia por todos conocida de que un vertido de esta naturaleza tiene unos resultados devastadores a corto plazo, su investigación demuestra que los efectos a largo plazo del petróleo han supuesto también una "amenaza significativa" para los animales.Las nutrias, al igual que muchas especies de anfibios que tienen el agua como su ecosistema natural, son especialmente sensibles a niveles mínimos de contaminación, porque sus pieles, en contacto permanente con el agua, son fácilmente permeables por los componentes químicos de los vertidos.




