Dura sanción a equipo argentino es seria advertencia a hinchas
La pérdida de 21 puntos con que ha sido sancionado el Excursionistas en la división C del fútbol argentino, por la paliza que sus hinchas dieron a los jugadores del Comunicaciones el domingo 23 de abril, es considerada una seria advertencia a los aficionados y los dirigentes sobre los costes que tendrán para los clubes los hechos de violencia.
BUENOS AIRES.--- La pérdida de 21 puntos con que ha sido sancionado el Excursionistas en la división C del fútbol argentino, por la paliza que sus hinchas dieron a los jugadores del Comunicaciones el domingo 23 de abril, es considerada una seria advertencia a los aficionados y los dirigentes sobre los costes que tendrán para los clubes los hechos de violencia.La sanción dispuesta por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) pone al Excursionistas al borde del descenso de categoría y ante la posibilidad de que su afiliación al organismo sea suspendida, ya que quedó en el umbral de esa situación por acumulación de amonestaciones con las que son sancionados los clubes por desórdenes e incidentes.La huelga declarada por los futbolistas argentinos la semana pasada, tras la agresión que sufrieron los jugadores del Comunicaciones, impulsó una nueva postura de la AFA en lo deportivo y del gobierno en cuanto a la seguridad tras una oleada de violencia que en lo que va de año costó la vida a cuatro personas.Los hechos violentos en el fútbol provocaron en Argentina la muerte de 178 personas desde octubre de 1958, pero el principal antecedente de un descuento de puntos a un equipo es de 1941, cuando el Banfield perdió 16 en la clasificación por una denuncia de soborno a los jugadores del club Tigre.Por esa razón, la medida adoptada esta semana por la AFA es considerada histórica y pone en capilla a todos los sectores relacionados con el fútbol, incluso a los jugadores, algunos de los cuales han comenzado a admitir que por temor o por costumbre pagaron dinero a los hinchas violentos y aseguran que esto ocurre en la mayor parte de los clubes.Tras la declaración de la huelga, el vicepresidente del gobierno, Carlos Alvarez, y el ministro del Interior, Federico Storani, vincularon a los dirigentes con los grupos violentos, lo cual ha sido señalado en innumerables ocasiones por la prensa deportiva pero nunca probado.La huelga de los jugadores, desconvocada el miércoles último, movilizó a los dirigentes de los clubes, el gobierno, el Parlamento, las fuerzas de seguridad y la Justicia como nunca antes y puso en evidencia la desidia con la que se había encarado antes este asunto.Los miembros de la directiva del sindicato Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) interpretan que el paro ha sido el más productivo de los convocados hasta ahora, aunque siguen en estado de alerta ante la posibilidad de que quienes se comprometieron a frenar la violencia no cumplan con su palabra.Para empezar, los futbolistas advirtieron que abandonarán el campo de juego en el partido en el que sean arrojados objetos o bombas desde las tribunas, lo cual se ha convertido en una costumbre en el fútbol argentino.Desde hace años, los miembros de las "barras bravas" han cometido crímenes, agresiones a jugadores, entrenadores, periodistas, dirigentes y aficionados, innumerables destrozos en instalaciones deportivas, en medios de transporte y la vía pública, pero muy pocos son los que han pasado por los tribunales de justicia.Incluso no hay detenidos del grupo de hinchas violentos que golpearon a los jugadores del Comunicaciones y dos de ellos, identificados por la Justicia, serían procesados próximamente, aunque no está contemplado que vayan a la cárcel por la comisión del delito de "lesiones agravadas en ocasión de un acontecimiento deportivo".Los episodios ocurridos en un partido de la división C, reflejados con amplitud por la televisión, una huelga de futbolistas y la decisión de la AFA de descontar 21 puntos a un equipo -medida reclamada por diversos sectores desde hace años en circunstancias parecidas- puede convertirse en el disparador de nuevas medidas




