Gobierno argentino cuestiona despreocupación de dirigentes por violencia
El gobierno argentino cuestionó hoy la presunta despreocupación de los dirigentes de los clubes de fútbol para evitar los hechos de violencia que provocaron una huelga de futbolistas que se cumplirá durante el fin de semana.
BUENOS AIRES.--- El gobierno argentino cuestionó hoy la presunta despreocupación de los dirigentes de los clubes de fútbol para evitar los hechos de violencia que provocaron una huelga de futbolistas que se cumplirá durante el fin de semana."Los dirigentes de los clubes se preocupan más por los puntos que pueda perder su equipo que por la seguridad en los estadios", afirmó hoy el secretario de Seguridad Interior del gobierno, Enrique Mathov.El funcionario exhortó a "los dirigentes y a los hinchas pacíficos" a individualizar y denunciar a los miembros de los grupos violentos que generan desmanes en los estadios y advirtió que la situación es tan grave que "hasta en las divisiones juveniles se advierten hechos de violencia. Incluso, por asuntos meramente deportivos, no de los otros", dijo."Si seguimos así, vamos a matar la gallina de los huevos de oro, vamos a matar la pasión por el fútbol", afirmó Mathov.El sindicato Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), que convocó la huelga por decisión unánime de los jugadores que el pasado jueves celebraron una asamblea, pidieron al gobierno y a las autoridades judiciales "la aplicación de las leyes" y que "sean juzgados los delincuentes" que generan violencia en los estadios.En cambio, el futbolista del Boca Juniors José Basualdo, criticó a la policía y dijo que si los agentes de seguridad "no pueden aprehender a los ladrones que roban los bancos, menos van a poder detener a los agresores de los jugadores".El defensa del River Plate Eduardo Berizzo comentó que "es cierto que en otros países también hay violencia en el fútbol, pero no existe la impunidad que hay en Argentina".El oficial de la policía Rubén Pérez, jefe de las operaciones de seguridad en los espectáculos deportivos de la provincia de Buenos Aires, afirmó que en el fútbol "hay mucha hipocresía" ya que muchos dirigentes de los clubes "conviven con miembros de las 'barras bravas' y los jugadores también los conocen y los amparan".Pedro Iso, presidente del Independiente de Avellaneda, indicó que entiende que "algo había que hacer" ante los hechos de violencia ocurridos en los últimos días, pero que la huelga de jugadores "genera una pérdida económica muy importante" a su club. EFEee/arh




