"Superman" dice que sería criminal no utilizar células embrionarias
El actor Christopher Reeves, que encarnaba a "Superman" pero quedó tetrapléjico a causa de un accidente, defendió hoy el uso de células embrionarias para la investigación y dijo que sería un "desperdicio criminal" no hacerlo para salvar vidas.
Washington, 26 abr (EFE).- El actor Christopher Reeves, que encarnaba a "Superman" pero quedó tetrapléjico a causa de un accidente, defendió hoy el uso de células embrionarias para la investigación y dijo que sería un "desperdicio criminal" no hacerlo para salvar vidas.La opinión de Reeves, a quien una caída de un caballo postergó en una silla de ruedas, fue escuchada hoy en el Senado de EEUU, en un polémico debate sobre las denominadas "células troncales stem".Las células troncales "stem", también llamadas en términos médicos "células totipotentes" pueden dar lugar a cualquier tipo de tejido tras ser cultivadas, lo que las convierte, como dijo Reeves, en "una herramienta casi milagrosa".Pero estas células centran una enconada controversia internacional, porque se encuentran principalmente en el tejido embrionario y su uso en experimentos es, para muchos políticos e incluso científicos, contrario a la misión que tienen de crear vida.Las células troncales pueden ser cultivadas y convertirse en tejidos de todo tipo, sea muscular, óseo o neuronal, con lo que ello supone para el mundo de los trasplantes y dolencias como el mal de Parkinson o Alzheimer.Los senadores que quieren respaldar la investigación con este tipo de células llevaron hoy hasta un comité del Senado al actor que interpretaba a "Superman", porque tras su accidente se ha convertido en un firme defensor de los avances tecnológicos que permitan luchar contra cualquier enfermedad."¿Es acaso más ético para una mujer, que puede donar embriones que no han sido usados, dejar que sean tirados a la basura, cuando pueden ayudar a salvar miles de vidas?", preguntó el actor a los senadores.El actor aludía a los embriones que se han utilizado hasta ahora en investigación, que proceden de los laboratorios especializados en fertilización in vitro.En estos laboratorios, se suelen conservar muchos más óvulos de los que son implantados, con el fin de repetir los experimentos, pero cuando ya se ha conseguido el embarazo, los sobrantes suponen un problema ético y también de conservación.Los contrarios al aborto, sostienen que esos óvulos sólo pueden ser usados para engendrar vida y que no deben ser utilizados para la experimentación, porque pueden utilizarse para salvar vidas, pero también para diseñar nuevas cremas de belleza y multitud de aplicaciones cosméticas.La polémica se ha complicado tras el descubrimiento de que las células troncales también pueden ser obtenidas de otras partes del cuerpo que no sea el tejido embrionario, lo que resolvería en buen parte la controversia.Lawrence Goldstein, profesor de biología molecular en la Universidad de California, en San Diego, dijo hoy que aún estamos muy lejos de saber si esas células podrían tener la misma capacidad que las procedentes del tejido embrionario.Para Goldstein, el problema radica en si se debe esperar años para comprobar la eficacia de esas células "cuando muchas enfermedades pueden ser tratables antes con células embrionarias stem".El senador republicano por Arkansas, Sam Brownback, expresó en cambio su opinión contraria al uso del material embrionario y dijo que es "ilegal, inmoral e innecesario".Brownback, quien comparó estos experimentos con los realizados por los nazis, dijo que en el centro del debate está la pregunta de si los embriones son "humanos en formación" temprana o una mercancía.Responsables de centros de tratamiento de enfermedades renales, digestivas y de la diabetes, defendieron este tipo de investigaciones y dijeron que no hacerlo sería "como atarse una mano a la espalda", al cortar toda una línea prometedora de investigaciones.




