Estados Unidos lleva a Cuba de la ira al júbilo en cuatro días
En menos de cuatro días, Cuba ha ido de la ira al júbilo luego de una condena apoyada por Estados Unidos en Ginebra por "violación de derechos humanos" y el reencuentro de este sábado en Washington del niño naúfrago Elián González y su padre, tras cinco meses de distanciamiento impuesto.
LA HABANA.--- En menos de cuatro días, Cuba ha ido de la ira al júbilo luego de una condena apoyada por Estados Unidos en Ginebra por "violación de derechos humanos" y el reencuentro de este sábado en Washington del niño naúfrago Elián González y su padre, tras cinco meses de distanciamiento impuesto. El eje del cambio anímico en Cuba, paradójicamente, ha gravitado en torno al gobierno de Estados Unidos, lo que subraya lo complejo de las relaciones entre estos dos países vecinos, distanciados diplomáticamente desde hace 40 años. En menos de una semana, el presidente Fidel Castro acusó a Washington de "imponer" la condena en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra y hoy su gobierno califica de "grata noticia" la acción norteamericana para unir a Elián con su padre. Es un "giro favorable hacia una solución justa, honorable y correcta", indicó La Habana sobre el rencuentro de padre e hijo, luego que autoridades federales sacaron a Elián por la fuerza de la casa de Miami en que era retenido desde noviembre por familiares lejanos. No obstante, el gobierno advirtió que estaba a la espera de los resultados de un encuentro entre Juan Miguel González, padre de Elián, y funcionarios del Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN) de Estados Unidos, este mismo sábado. El cambio experimentado en el tono del gobierno cubano en relación con la actuación de las autoridades norteamericanas contrasta con la agrias críticas hechas desde el martes pasado a su tradicional adversario político, al que acusa de casi todos sus males por el embargo económico impuesto desde hace 40 años. El martes, los cubanos quedaron impactados por la condena en Ginebra, que desató una fuerte reacción oficial y júbilo en Miami, capital del exilio anticastrista y otra de las partes del conflicto Estados Unidos-Cuba. Más de 200.000 personas marcharon ese mismo día frente a la embajada de la República Checa en La Habana para acusar a Praga de ser "marioneta" de Estados Unidos por haber promovido la moción contra Cuba ante la Comisión de Derechos Humanos. Al tiempo la televisión cubana, en presencia de Castro, acusó a Praga de realizar acciones subversivas en combinación con la disidencia interna cubana y la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) en La Habana. Dos días después, otros 100.000 habaneros convocados por el gobierno se concentraron en la "Tribuna Abierta Antimperialista José Martí", a unos 200 metros de la SINA, en la que llovieron las acusaciones contra Washington por su "inacción para hacer cumplir la ley" en favor de regreso de Elián. La ira se transformó en júbilo a partir de las 06H45 locales de este sábado, cuando en un primer parte oficial que interrumpió las transmisiones normales de la radio, el gobierno informó sobre la operación comando realizada en Miami por autoridades federales para sacar a Elián y reunirlo con su padre. Para la tarde de este sábado, el gobierno ha convocado a unas 40.000 personas en la localided de Jagüey Grande, en la occidental provincia de Matanzas, en lo que pudiera ser otro momento para pulsar el criterio oficial cubano hacia su ancestral rival norteamericano. str/gt/js




