Polémica entre obesidad y dietas sanas
Existe un método inteligente de adelgazar, sin dejarse la salud en el intento y, sobre todo, sin recuperar con creces lo perdido al menor descuido?, el doctor Pierre Dukan asegura que sí en su libro "Yo no sé adelgazar", convertido en un "best-seller" de la nutrición en Francia nada más salir a la venta.
PARIS --- ¿Existe un método inteligente de adelgazar, sin dejarse la salud en el intento y, sobre todo, sin recuperar con creces lo perdido al menor descuido?, el doctor Pierre Dukan asegura que sí en su libro "Yo no sé adelgazar", convertido en un "best-seller" de la nutrición en Francia nada más salir a la venta.Su secreto reside en el uso de las proteínas, ni en polvo ni en barritas de chocolate ni en forma de flan, sino tal y como la naturaleza las ofrece al ser humano, para el que son una sustancia vital.La epidemia de la obesidad se da en los países donde estos productos artificiales baten récords comerciales, así que está claro que no son la solución al problema, explicó Dukan a EFE.La persona que tiene tendencia a engordar es ante todo una persona amante de la vida, que necesita encontrar placer en la comida, quizá para contrarrestar en algunos momentos su ausencia en otros aspectos de su existencia, agregó.Por ello, los polvos y otros productos proteínicos que se ingieren tan deprisa que en dos minutos ya están en el estómago, permiten perder peso, pero luego los kilos se recuperan rápidamente y en general con creces, recordó.El ser humano necesita ingerir cada día al menos un gramo de proteína pura por cada kilo de peso, si no pierde músculo, destacó.Por ello, el sistema "protal", como denomina a la dieta alterna de cuatro etapas con la que lleva a sus pacientes al peso 'casi' soñado, empieza por lo más importante, las proteínas.El 'casi' tiene su importancia, porque además de tratarse en cierta forma de un programa de reeducación dietética, el candidato o la candidata a adelgazar han de luchar por un peso real posible, no por un ideal inalcanzable y peligroso para la salud.El cuerpo es como un ordenador, explica Dukan, y cuando engorda, conserva en su "disco duro" para siempre la memoria de las nuevas dimensiones adquiridas y ya siempre tenderá a ellas, por eso, destaca, "yo les digo a mis pacientes que es más fácil no engordar".Luego es posible adelgazar, pero lo mejor es no entrar en esa dinámica, recalca.Además, una vez que se han engordado, siete, diez o veinte kilos nunca se podrá recuperar "el peso de la virginidad" y habrá que aprender a aceptar un "peso razonable", en el que uno se siente a gusto, afirma este hombre que habla con entusiasmo de su trabajo de décadas con todo tipo de gordos y gordas.Hacer adelgazar es fácil, asegura. Lo difícil es lo que viene después: "consolidar" el peso logrado.Su método propone una primera etapa que dura entre dos y siete días, en los que se adelgaza con gran rapidez, gracias a la ingestión exclusiva de alimentos proteínicos puros, como huevos, carne, pescados, mariscos y productos lácteos desnatados.Tras este "período de ataque", que sirve entre otras razones para reforzar la moral del practicante, comienza una fase de "crucero", hasta la obtención del "buen peso", en la que se alternan varios días de dieta proteínica, con otros tantos en los que también se toman verduras, explica Dukan en su libro.La tercera etapa, la de consolidación, dura diez días por cada kilo perdido -cien días, por ejemplo, para quien perdió diez kilos-, y aquí se añaden nuevos alimentos como frutas, pan, queso y algunas legumbres, así como dos "cenas de gala" por semana, para ir acostumbrándose a disfrutar normalmente de la comida.Una vez concluido este período todavía transitorio, el candidato a conservar la línea podrá comer prácticamente sin restricciones lo que guste, cuando guste... seis días por semana.El séptimo, si no quiere perder lo ganado, deberá volver a su dieta proteínica mientras viva. A cambio podrá cenar en familia y asistir a cualquier comida de trabajo sin su báscula mental, disfrutando y sin sentirse culpable.Con una pequeña recopilación de salsas y recetas, Dukan pretende animar y convencer de que la tarea no tiene por qué ser tan ingrata.




