Con sólo pestañear se podrá mover una silla de ruedas
Con sólo un pestañeo, un soplo, un movimiento de la lengua, de la barbilla o del pie es posible accionar un pulsador, del tamaño de una caja de puros, que ha sido diseñado para que los discapacitados extremos lo incorporen a su silla de ruedas y así tener independencia de movimientos.
MADRID .- Con sólo un pestañeo, un soplo, un movimiento de la lengua, de la barbilla o del pie es posible accionar un pulsador, del tamaño de una caja de puros, que ha sido diseñado para que los discapacitados extremos lo incorporen a su silla de ruedas y así tener independencia de movimientos. Los "padres" de este artilugio son seis profesores de la Universidad Carlos III de Madrid, dirigidos por José Manuel Sánchez Pena, quienes han logrado componer un aparato que tiene un único pulsador multiuso. El invento, según explicó a EFE Sánchez, consiste en una pantalla de cristal líquido, con un mecanismo electrónico muy sofisticado, en la que aparecen señaladas las alternativas de movimiento de la silla y un menú adicional de acciones complementarias, programadas para los minusválidos que no pueden accionar el cambio de marchas. Estas acciones complementarias permiten también usar la pantalla como mando a distancia para subir o bajar el volumen de la televisión, cambiar de canal, efectuar llamadas a teléfonos fijos y móviles o pedir auxilio a un número que previamente se haya grabado, de familiares, hospitales o ambulatorios. En el caso de que la pantalla reciba una orden equivocada, tiene incorporado un sistema de seguridad que puede eliminar cualquier orden anterior. Esta silla de ruedas "inteligente" se convierte en una especie de "ángel protector" del discapacitado al albergar unos sensores de proximidad por ultrasonidos para la detección de obstáculos. El diseño está articulado en varios bloques: un sistema microcontrolador o elemento de control del sistema, otro correspondiente al control de motores y otro de sensores. El coste de la pantalla, que se puede adaptar a cualquier silla de ruedas estándar, nunca es superior al diez por ciento del precio total de una silla motorizada, explicó el profesor Sánchez. Según los últimos datos de la Comisión Europea, entre 60 y 80 millones de discapacitados reclaman en el viejo continente un aumento de la innovación tecnológica que permita dotarles de mayor calidad de vida. En España, con una población de 40 millones de personas, un 15 por ciento de sus habitantes está afectado por algún tipo de discapacidad. EFE




