Todos contra Tiger Woods
El Masters del año 2000, el primer torneo del Grand Slam de la presente temporada, se disputará de jueves a domingo de esta semana con Tiger Woods, el número uno del mundo indiscutible, como punto de referencia para el casi centenar de jugadores presentes en el Augusta National, entre los cuales figuran cuatro españoles, cada uno de ellos con su objetivo definido.
AUGUSTA .- El Masters del año 2000, el primer torneo del Grand Slam de la presente temporada, se disputará de jueves a domingo de esta semana con Tiger Woods, el número uno del mundo indiscutible, como punto de referencia para el casi centenar de jugadores presentes en el Augusta National, entre los cuales figuran cuatro españoles, cada uno de ellos con su objetivo definido. El guipuzcoano José María Olazábal defenderá el título logrado el año pasado después de un memorable mano a mano en la última jornada frente al australiano Greg Norman que le supuso su segunda chaqueta verde tras la ganada en 1994; el malagueño Miguel Angel Jiménez, con un fantástico final de año 1999, apunta a estar al final entre los diez primeros -"de los cuales cualquiera puede ganar", afirma-; el castellonense Sergio García, de veinte años, el mejor amateur el año pasado en Augusta poco antes de su paso al profesionalismo, deberá refrendar lo augurios que le señalan como el máximo rival de Tiger Woods en al siglo XXI, y el cántabro Severiano Ballesteros intentará conmemorar dignamente en esta edición el vigésimo aniversario desde la primera de sus dos victorias en el Masters. Pero los pronósticos, a la vista de los resultados de principios de temporada, no son muy favorables a los españoles, quienes aún no han destacado en lo que va de año y que se han movido con excesiva discreción en los torneos de rodaje para la cita de Augusta. A Olazábal se le da bien el Augusta National, pero no ha enderezado su golpe de drive; su juego con los hierros sigue siendo de primer nivel y el putt se le resiste por días, por lo que los resultados no acompañan hasta el momento y no cuenta para las apuestas. Claro que tampoco contaba el año pasado y ganó con una autoridad y una clase inesperada para aquella ocasión. Tanto él como Sergio García, quien no ha dado una a derechas en los torneos previos al Masters en Estados Unidos -hará su presentación en Europa en el Abierto de España de Gerona a finales del mes de abril- están 50-1 en las apuestas. El castellonense está defraudando las expectativas y tiene que reaccionar pronto. Su punto de mira, Tiger Woods, se está alejando demasiado y Sergio comienza a ser cuestionado por su falta de rendimiento en el campo y por sus cambios de caddie, que es como echar la culpa al empedrado. Su situación dentro del panorama del golf internacional ha cambiado mucho desde que asombrara en Augusta hace un año convirtiéndose en el mejor amateur del torneo y ganando luego como profesional dos torneos en Europa, siendo subcampeón en el USPGA tras Wods y demostrando clase en la Ryder Cup y en su paseo triunfal en la Dunhill Cup. En pocos meses ha dado la vuelta a la tortilla y es el momento de estar en la pomada y de demostrar que está a la altura de las circunstancias. Tiger Woods, quien ha ganado tres veces y ha obtenido otros tantos subcampeonatos en los últimos siete torneos que ha jugado, es el máximo favorito indiscutible. Woods, con 9-4 en las apuestas, está en la mejor disposición de ganar su segundo Masters tras el de 1997. No sólo eso. Comienza a vislumbrarse la posibilidad de que el negro jugador californiano se convierta en el primer hombre de la historia del golf que gana los cuatro torneos del Grand Slam el mismo año. Todos jugarán contra Tiger Woods sobre el impecable verde del Augusta National, que ofrece, como siempre, un aspecto inmaculado arropado por magnolias y begonias, pero que ha sido retocado para dificultar la empresa: más rough, calles más estrechas, plantación de árboles en lugares estratégicos o ampliación de algunos greenes para disponer de nuevas posiciones de bandera. La lluvia, el sol y el viento se alternan sobre Augusta, pero se espera mejoría para los próximos días. En estas condiciones, los entrenamientos -Jiménez, Olazábal y Ballesteros jugaron juntos el martes y hoy lo harán los cuatro españoles juntos- se suceden para la última puesta a punto y par reconocer el terreno y las últimas modificaciones hechas en el campo. Mientras comienza el torneo, la tradición vuelve a marcar los actos previos a la gran competición. El miércoles por la mañana, el Salón de la Fama del Golf de Georgia, ubicada en Augusta, descubrió una escultura en honor de Jack Nicklaus, quien, con seis victorias en el Masters, es el campeón más prolífico del torneo.




