El baloncesto norteamericano pierde su encanto en TV
La NBA se encuentra de nuevo ante una crisis que esta vez afecta a los entrenadores, que se han negado rotundamente colocarse micrófonos cuando los partidos que disputan sus respectivos equipos son televisados en directo.
Houston.--- La NBA se encuentra de nuevo ante una crisis que esta vez afecta a los entrenadores, que se han negado rotundamente colocarse micrófonos cuando los partidos que disputan sus respectivos equipos son televisados en directo.La pérdida constante de audiencia en la televisión ha forzado a la NBA a buscar todo tipo de acciones que devuelvan el interés a unos aficionados que se han casando de una rutina que aburre porque no hay verdadera competitividad.Pero la de obligar a los entrenadores a colocarse micrófonos ha tenido de momento un efecto contrario porque los profesionales se han rebelado y aseguran que no van a permitir que les invadan el campo de lo personal y profesional cuando están con los jugadores.La NBA ha respondido con un comunicado en el que advierte que todos aquellos entrenadores que a partir de ahora se nieguen a cumplir con el nuevo programa de los micrófonos comenzarán a ser multados con 100.000 dólares.El primero que se negó, como era de esperar, fue Pat Riley, de los Heat de Miami, quien la pasada semana estuvo con su equipo en el Staples Center de Los Angeles para enfrentarse con los Lakers, partido que fue televisado por la cadena NBC.La oficina del comisionado David Stern, a través de su asistente Russ Granik, advirtió que no iban a permitir más ese tipo de acciones y se iba a cumplir con lo establecido."No voy a entrar en un debate público con entrenadores a nivel individual, lo único que tengo muy claro es que existe un reglamento que hay que cumplir", subrayó Granik. "Tampoco quiero dejar de lado sus preocupaciones, pero existe algo establecido y hay que cumplirlo porque es la manera que pensamos se tiene que hacer el negocio".La audiencia de televisión ha bajado un 14 por ciento en la NBC comparado con el año pasado, que ya fue nefasto, y un 18 en la cadena TNT y TBS, por lo que la NBA trata de motivar a los telespectadores con la utilización de la nueva tecnología.La última y brillante idea de los directivos de la NBA ha sido la de poner micrófonos a los entrenadores y colocar una cámara fija en los vestuarios de los jugadores durante los partidos que son televisados a nivel nacional.La petición de la NBA a los entrenadores ha tenido como respuesta un no rotundo, desde Riley, que dijo que perdía su capacidad de libertad de expresión con los jugadores hasta Jerry Sloan, de los Jazz de Utah, que advirtió que se cortaba la garganta antes que aceptar este tipo de acciones.




