DUNCAN Y O'NEAL, ESTILOS OPUESTOS DENTRO Y FUERA DEL CAMPO
La última versión del Partido de las Estrellas, al margen de dejar un marcador para el bostezo, también confirmó el protagonismo de los dos mejores jugadores que hay en la liga, como son el alero Tim Duncan, de los Spurs de San Antonio, y el pívot Shaquille O'Neal, de Los Angeles Lakers.
La última versión del Partido de las Estrellas, al margen de dejar un marcador para el bostezo, también confirmó el protagonismo de los dos mejores jugadores que hay en la liga, como son el alero Tim Duncan, de los Spurs de San Antonio, y el pívot Shaquille O'Neal, de Los Angeles Lakers.Duncan y O'Neal se llevaron el premio de Jugadores Más Valiosos (MVP), pero cada uno de ellos lo hizo gracias a estilos completamente opuestos, como lo son el tipo de vida que ambos llevan fuera del campo.Duncan dentro del campo es el trabajador callado que lo hace todo bien y sin que sus canastas, rebotes o tapones generen ningún tipo de espectacularidad, sino más bien todo lo contrario. Nadie se explica cómo al final de cada partido puede haber superado la barrera de los 20 puntos, 10 rebotes y cinco asistencias."Mi objetivo es la de disfrutar con el trabajo que hago en el campo, pero sobre todo conseguir que mi equipo gane los partidos que nos permita estar de nuevo en la lucha por el título, no tengo ningún interés en ser famoso", subrayó Duncan. "Creo que hay cosas más importantes en la vida que llamar todo el tiempo la atención", añadió.La filosofía expresada por Duncan es la misma que aplica cuando está en el campo y ni tan siquiera en este partido, que sirve para divertirse y dejar libertad a los jugadores para hacer lo que no pueden durante la competición, se permitió el lujo de cambiar.Sólo una vez Duncan se elevó sobre el pívot Alonzo Mourning para hacer un mate, pero el resto de sus acciones fueron pasar el balón con sobriedad al compañero mejor colocado, tiros en suspensión y contra el tablero, penetraciones y bandejas para anotar los puntos que dejaron al equipo del Oeste como ganador del partido.Duncan es el jugador que siente la responsabilidad de ganar siempre y, como sucedió el año pasado, guiar a los Spurs a su primer título de liga sin que al final consiguiese ni un sólo cliente que le ofreciese hacer algún comercial."Duncan es un profesional excepcional, modelo para todos y nadie puede hacer lo que hace en el campo", declaró Michael Finley, alero de los Mavericks. "Su clase y talento termina imponiendo sin que te des cuenta de lo que ha sucedido", explicó.A Duncan tampoco le gusta hablar fuera del campo, pero sólo ha necesitado tres años dentro de la NBA para conseguir un título de liga y recibir el reconocimiento y admiración de los entrenadores, especialistas y puristas del baloncesto.Si Duncan es de alguna manera la cámara de música, que genera la armonía y delicadeza de notas, O'Neal representa con todos los honores a la banda de música, que cuanto más fuerte toque más hace sentir su presencia.O'Neal tiene su propia página de internet, canta rap, ha hecho cine y lleva también en sus brazos el tatuaje de Superman para demostrar su obsesión por el exhibicionismo."Mi filosofía es la hacer cosas que los aficionados no puedan nunca olvidar", comentó O'Neal. "Quiero ser el 'Rambo' del baloncesto profesional, al que nadie pueda controlar", destacó.La personalidad de O'Neal es la que más le gusta al comisionado David Stern, especialmente cuando le ayuda en su página de internet a vender réplicas de la camiseta que viste con los Lakers y que pueden costar hasta 100 dólares.Pero a diferencia de Duncan, O'Neal lleva ya ocho años en la NBA y sólo una vez consiguió estar en las Finales, cuando jugaba con los Magic de Orlando, que perdieron de forma humillante por 4-0.El propio O'Neal reconoció durante el Partido de las Estrellas que, al ganar el premio de MVP, había entrado de alguna manera a formar parte de la historia de la NBA, pero el que realmente lo había hecho por la puerta grande había sido Duncan."Tim tiene en su poder lo que no he podido conseguir, un título de campeón de liga, y ése será el objetivo por el que lucharé ahora más que nunca", subrayó O'Neal.Duncan no lo dijo con palabras pero en el Arena Coliseum de Oakland dejó muy claro que si sus compañeros de los Spurs, con el pívot David Robinson a la cabeza, le dan el apoyo que necesita, la defensa del título de campeones está más que asegurada cuando llegue la primavera, lo mismo que el duelo auténtico con O'Neal.




