SE EXILIA ALCALDE DE PUEBLO SEDE DE DIALOGOS DE PAZ POR AMENAZAS
Omar García, el alcalde del municipio sede de los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC San Vicente del Caguán salió del país en los últimos días por las amenazas contra su vida, informó la cadena de radio "Ca...
Omar García, el alcalde del municipio sede de los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC San Vicente del Caguán salió del país en los últimos días por las amenazas contra su vida, informó la cadena de radio "Caracol".
La noticia del exilio de García coincide con el asesinato de Marco Emilio Londoño, alcalde de otro de los municipios de la zona desmilitarizada donde se realizan las conversaciones con el primer grupo rebelde en importancia del país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
García fue acusado a finales de julio de ser permisivo con la guerrilla y con el narcotráfico en una carta abierta escrita por el líder paramilitar Carlos Castaño.
En la carta, Castaño advirtió a García que debería "rendir cuentas" sobre los abusos cometidos por las FARC en su municipio desde que las tropas del Ejército lo abandonaron por la orden presidencial con la que creó la zona de distensión desde el 7 de noviembre del año pasado.
García intentó entonces entrevistarse con Castaño para explicarle que no es "un alcahuete de la guerrilla", pero las amenazas contra su vida continuaron y se incrementaron, por lo que decidió exiliarse.
Según "Caracol", el alcalde de San Vicente del Caguán solicitó una licencia a la Gobernación del departamento del Caquetá, al que pertenece el municipio, y salió de Colombia con ayuda de organizaciones no gubernamentales.
La zona desmilitarizada comprende, además de San Vicente del Caguan, los pueblos de Mesetas, Uribe, Macarena y Vista Hermosa, que juntos suman más de 42.000 kilómetros cuadrados.
El comandante de la VII Brigada del Ejército, el general Farncisco Pedraza Peláez, acusó hoy al Frente 27 de las FARC del crimen del alcalde, asesinado por dos sicarios que le dispararon en plena vía pública en la ciudad de Villavicencio, donde residía.
Según el militar, Pedraza confesó que había entregado dinero a la guerrilla por la presión que esta le hacía y por ese motivo era investigado por la Fiscalía




