UN AÑO DESPUES, LA VIAGRA SIGUE LEVANTANDO LOS ANIMOS
Hace exactamente un año se puso a la venta la Viagra -medicina cuyo nombre, según algunos, significa viejitos agradecidos- y desde entonces ha levantado los ánimos de cientos de miles de hombres en todo el mundo. <BR>Para la firma farmacéutica...
Hace exactamente un año se puso a la venta la Viagra -medicina cuyo nombre, según algunos, significa viejitos agradecidos- y desde entonces ha levantado los ánimos de cientos de miles de hombres en todo el mundo.
Para la firma farmacéutica Pfizer, la autorización de venta de la Viagra que otorgó la Administración de Fármacos y Alimentos trajo un alza de la cotización de sus acciones que saltaron de 90 a 120 dólares en un mes, y siguieron subiendo hasta la cotización actual de casi 140 dólares.
Pero para decenas de usuarios ansiosos, el tratamiento de la disfunción sexual masculina significó una muerte rápida, que los médicos atribuyen a los efectos perniciosos de la Viagra en pacientes que sufren males cardiacos o toman otras medicinas para ellos.
Los irrespetuosos que nunca faltan aseguran que la primera víctima fatal del mágico medicamento fue una mujer cuyo esposo había tomado 12 pastillas en una sola noche. Otros confirman que el compuesto no tiene cafeína, pero despierta al más dormido.
La Viagra es un fármaco que facilita la irrigación del pene y, por lo tanto, ayuda a los hombres que padecen algún impedimento para alcanzar o mantener la erección apropiada para el coito.
La voracidad con la cual el mercado recibió y ha consumido la Viagra indica que la tal disfunción es muy común, o bien que la ilusión de una mayor potencia de erección está tan difundida como la milenaria búsqueda de la fuente de la juventud eterna.
La prisa de los compradores en todo el mundo -que no han dudado en adquirir la Viagra de contrabando en los países donde todavía no se autoriza su venta- ha sido un excelente estímulo para la empresa que hace 150 años iniciaron en Brooklyn dos inmigrantes alemanes, los primos Charles Pfizer y Charles Erhart.
Entre los efectos secundarios que los médicos han documentado del uso de la Viagra, se cuenta un orgasmo que causa una especie de alucinación que da un tinte azulado a todo lo que el individuo ve mientras le dure el efecto.
Pero también hay impacientes que aún satisfechos con el invento, lo comparan con una solicitada atracción de parque de aventuras: una hora de espera para una diversión de dos minutos.
Aunque los médicos no lo advierten, algunos que hablan por experiencia aconsejan que los hombres que toman suplementos vitamínicos con hierro no usen la Viagra, porque les puede causar cambios bruscos y molestos en el estado de sus genitales.
Igualmente los experimentados recomiendan a los primerizos que, si bien fue una disfunción sexual la que los llevó a la consulta con un médico, el tratamiento les puede obligar a buscar los servicios de una profesional.
Los hombres cuentan tantas maravillas de la píldora en cuestión que las algunas mujeres exigen la elaboración de toda una nueva línea de medicamentos que curen otras disfunciones masculinas.
Así se ha propuesto la creación de píldoras para ayudar a los distraídos a concluir las reparaciones que empiezan en las casas, y de otras pastillas que les estimule a lavar los platos o a recoger su ropa sucia.
Otras mujeres, todavía más exigentes, quieren que la industria farmacéutica traiga al mercado una "elogiagra" para que sus maridos, se preocupen menos de la Viagra y empiecen a reconocer las virtudes de sus esposas.
A falta del anterior, algunas esposas se contentarían con una pastillita que libere a sus amados de la adicción a los programas televisivos de deportes y, en última instancia quisieran disponer de una "compragra", que les ayude a salir de compras con el mismo entusiasmo que sus amadas.
Pero, por el momento, los farmacéuticos no tienen proyectos




