NACE ESPERANZA DE PAZ, PERO LA GUERRA SIGUE SIN TREGUA
El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, y el líder guerrillero Manuel Marulanda, "Tirofijo", abrirán un proceso de negociaciones de paz en una región selvática de la que se retiraron las tropas gubernamentales mientras en el resto del paí...
El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, y el líder guerrillero Manuel Marulanda, "Tirofijo", abrirán un proceso de negociaciones de paz en una región selvática de la que se retiraron las tropas gubernamentales mientras en el resto del país la guerra sigue.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo rebelde que comanda "Tirofijo", así lo recordaron de hecho atacando en los últimos días en diferentes regiones del país, y también de palabra por boca de sus portavoces.
En la ultima operación conocida, el martes pasado las FARC asaltaron Pueblo Bello, caserío del norte del país en el que mataron a cuatro policías, hirieron a cinco más y se llevaron como rehenes a otros diez.
Con ello suben a 335 los soldados y policías retenidos por ese grupo guerrillero.
El rebelde conocido como "Comandante Bernardo", ex sacerdote que asesora políticamente a Marulanda, recordó en San Vicente del Caguán, a pocas horas de la apertura de las negociaciones, que la guerra sigue -sin pausa ni tregua- fuera de la "zona de distensión" de 42.000 kilómetros cuadrados.
Pastrana reconoció a las FARC como grupo político armado, les ofreció negociar y retiró a soldados y policías de un territorio que dobla en extensión a El Salvador, mientras que "Tirofijo", aparte de acceder al diálogo, no ha aceptado ni siquiera la tregua navideña que sugirió el presidente.
No les faltan razones a los rebeldes para actuar con reticencia ya que la ultima vez que aceptaron una tregua para negociar la paz, y crearon un partido legal, miles de sus dirigentes y simpatizantes fueron asesinados por la extrema derecha, recordaron fuentes diplomáticas en San Vicente.
También el "Comandante Bernardo" recordó que al menos 2.500 militantes de aquel partido, llamado Unión Patriótica, fueron asesinados durante la década pasada.
A la actitud de las FARC se suma que el miércoles terminó una tregua unilateral anunciada en vísperas de Navidad por los paramilitares que comanda Carlos Castaño, el mas tenaz enemigo de la guerrilla.
Pero el Alto Comisionado presidencial para la Paz, Víctor "Ge" Ricardo, insistió en las últimas horas en que este jueves será para Colombia "un día histórico".
"Se abre una gran esperanza para todos los colombianos", dijo el principal responsable de las negociaciones con las FARC, aunque a renglón seguido advirtió que la paz no se puede lograr con un simple decreto ni de un día para otro.
El presidente conservador Pastrana cuenta con el apoyo de la oposición liberal para su programa de paz. El jefe máximo del Partido Liberal, Horacio Serpa, su principal adversario en las elecciones de 1998, manifestó en las últimas horas su solidaridad con el proceso.
"Lo que se está haciendo es satisfactorio", dijo Serpa, que no suele facilitar nada a Pastrana en los demás asuntos políticos, sociales y económicos.
Pastrana tiene también el apoyo del Gobierno de Estados Unidos, que está tan interesado en el proceso de pacificación que incluso envió a Costa Rica a un diplomático para reunirse con el comandante de las FARC Raúl Reyes.
Es un gran cambio respecto a anteriores declaraciones oficiales estadounidenses de que los rebeldes de "Tirofijo" eran "narcoguerrilleros" y "terroristas".
Las FARC, que tienen unos 12.000 combatientes, llegan a las negociaciones con gran fuerza política y militar tras haber propinado al Ejército regular en los últimos años varios grandes golpes.
Anoche, quince horas antes de comenzar la ceremonia prevista para las 10,00 locales (15,00 GMT) de hoy, un millar de guerrilleros ingresaron a San Vicente del Caguán, bien armados y con uniformes y arreos de combate dignos de un ejército regular.
Otras patrullas rebeldes, pero de civil, esperaron en el aeropuerto local a un grupo de policías de la escolta de Pastrana y revisaron su armamento.
El mayor de la Policía Royner Chávez, jefe de seguridad del presidente, desde hace varios días es escoltado en San Vicente por guerrilleros de las FARC y dijo a la prensa que ello se debe "al acuerdo al que se llegó".




